9 de abril 2018 - 23:03

En Ciudad Universitaria extrañan a trapitos por estacionamiento caro

• EL GARAJE PRIVADO CUESTA AHORA $80 POR DÍA.
• LOS ALUMNOS SE QUEJAN.
Para los estudiantes dejar el auto es una odisea diaria. Denuncian falta de lugar y caos. Además conviven cotidianamente con robos y violencia.

Máximo caos. Los vehículos quedan estacionados en cualquier lado: sobre el pasto, plazoletas o bien bloqueando a otros autos.  Los alumnos piden que se reduzca el precio del garaje privado.
Máximo caos. Los vehículos quedan estacionados en cualquier lado: sobre el pasto, plazoletas o bien bloqueando a otros autos. Los alumnos piden que se reduzca el precio del garaje privado.
Autos estacionados en lugares prohibidos, otros que bloquean rotondas y obstruyen rampas. Las quejas por vehículos mal estacionados son una de las principales denuncias de los porteños. Pero eso no sucede sólo en las calles de Buenos Aires. Esta imagen tiene una vívida réplica diariamente en Ciudad Universitaria.

Si bien los trapitos fueron expulsados del predio tras reiteradas extorsiones a los alumnos, hoy en el estacionamiento de la universidad pública el panorama es caótico.

Hasta fines de 2015 estacionar en la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo (FADU) era gratis. Al año siguiente, APUBA, el gremio del personal no docente, firmó un convenio con la UBA para explotar las playas de estacionamiento y cobrar 50 pesos por día para dejar el auto. Este año, cuando los alumnos volvieron a clases, se encontraron con que la inflación también les tocó el bolsillo a ellos. El arancel por estacionar aumentó un 60%, por lo que deben desembolsar 80 pesos por día para dejar el auto o bien, tomar la estadía mensual de $1000 por mes.

Como era de esperar, en formato de boicot o para evitar el gasto diario, los espacios de estacionamiento por fuera del garaje privado de APUBA colapsaron. "Mi mamá me presta el auto para que traslade maquetas y trabajos cada vez que necesito, yo no puedo estar pagando $80 cada vez que vengo...", dijo Valentina, una joven de 22 años, estudiante de Arquitectura.



"La última vez, estuve media hora buscando dónde estacionar. No hay lugar, todos dejan los autos en cualquier lado. Tuve que salir de Ciudad Universitaria, dejar el auto frente a River y cruzar el puente que está oscuro", dijo Marina, una alumna del último año de la carrera de Diseño Gráfico. "La gente no quiere o no puede pagar el estacionamiento", agregó. Lo curioso es que esta alumna, como tantos otros, no sólo dejó el auto lejos sino que para buscarlo y evitar la oscuridad del puente y su inseguridad, decidió tomarse un colectivo hasta donde estaba su coche.

Si bien hay agentes organizando el tránsito para que los estudiantes puedan llegar hasta la facultad, las calles internas del predio son un descontrol.



Hasta 2015 la universidad fue blanco de los barrabravas de River que aprovechaban el lugar para estacionar. A mediados de ese año, cuando los trapitos dejaron de tener sitiada la zona, y para evitar que terceros ingresaran se implementó un sistema de identificación para el acceso de los alumnos que consistía en mostrar un adhesivo o la libreta universitaria. Pero eso ya se extinguió.

Sin embargo, lo que nunca pudo combatirse es la inseguridad. El jueves, el investigador estadounidense, Michael Rosbash sufrió un violento robo cuando llegó al estacionamiento de la Facultad de Exactas. Un grupo de motochorros lo amenazó y le robó objetos personales. Al respecto, la facultad se pronunció a través de un comunicado: "Si bien este hecho puede cobrar dimensión destacada debido a que uno de los afectados es una figura científica de la máxima jerarquía internacional, la comunidad que desarrolla sus actividades habituales en Ciudad Universitaria convive diariamente con robos, hurtos y otras situaciones de violencia". Así lo aseguran también sus estudiantes. "Me robaron en la FADU", es una frase común entre los alumnos de las carreras de diseño y arquitectura. Nadie parece tener descanso ni dentro de las aulas, ni en los pasillos ni en el estacionamiento.

A pesar de las obras de infraestructura que se hicieron para mejorar la accesibilidad y movilidad, así como la luminaria, ningún cambio fue suficiente para mejorar Ciudad Universitaria. "Desde hace varios años, la Facultad, a través de sus autoridades, viene denunciando frente al Rectorado y a el Gobierno de la Ciudad la situación de desidia y abandono que sufre el predio, sin obtener hasta el momento una respuesta que permita dar una solución satisfactoria a la misma", agregaron desde la Facultad de Exactas en relación al robo del genetista Rosbash.

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