29 de junio 2011 - 00:00

En lo peor de la crisis, pelea rabiosa entre Zapatero y Rajoy

José Luis Rodríguez Zapatero dio su última batalla en el Congreso en un debate sobre el estado de la Nación. Lo escuchó Alfredo Pérez Rubalcaba (atrás en la imagen), quien representará al oficialismo en las elecciones previstas, hasta ahora, para marzo.
José Luis Rodríguez Zapatero dio su última batalla en el Congreso en un debate sobre el estado de la Nación. Lo escuchó Alfredo Pérez Rubalcaba (atrás en la imagen), quien representará al oficialismo en las elecciones previstas, hasta ahora, para marzo.
Madrid - «Está bien que pida elecciones pero, además de eso, ¿qué? Además de eso, nada de nada». El debate sobre el estado de la nación, el más importante del año político en España, reeditó ayer con más intensidad que nunca, una rivalidad que se transformó en personal entre el jefe de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, todo en el marco de la mayor crisis económica en España en al menos 29 años.

El presidente del conservador Partido Popular (PP) instó de nuevo a Zapatero a anticipar los comicios generales previstos para marzo de 2012 y el gobernante socialista respondió que se deben respetar «los tiempos y las formas».

En el recinto de la Cámara de Diputados, Rajoy responsabilizó a Zapatero de la grave situación económica que envuelve a España, y presentó el adelanto electoral como la solución a los problemas que atraviesa el país.

Todas las encuestas otorgan desde hace tiempo al partido de Rajoy una holgada victoria en los comicios generales. En ellos, Zapatero, de 50 años, ya no aspirará a un tercer mandato en La Moncloa, sino que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) presentará como candidato al actual vicepresidente primero del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba.

«Todo el mundo reconoce que (España) está muy mal», dijo Rajoy, que dibujó un «calvario» con cifras de desempleo, deuda y déficit y comparaciones entre España y otros países europeos.

«Lo que necesita España y reclaman los españoles es que se abran las urnas», dijo. «Las elecciones, lejos de interrumpir nada, abren la puerta a un tiempo nuevo». No convocarlas provocará, según Rajoy, más desempleo, más deuda, más dificultades y más desánimo.

Reproches

En su larga lista de reproches, el líder conservador culpó a Zapatero de haber incrementado la cifra de desempleo del 11 por ciento que había en 2004 al 21 por ciento actual y, de haber llevado el riesgo-país a los 277 puntos.

«Está bien que pida elecciones pero, además de eso, ¿qué? Además de eso, nada de nada», le espetó Zapatero. El premier socialista, que ya dijo varias veces que no anticipará los comicios generales, se mostró duro e irritado con Rajoy y lo acusó de no presentar nunca propuestas, de «deslealtad» y de «mentir a sabiendas», después de que el líder de la oposición hablara entre otras cosas de un «déficit oculto».

«Yo le (sic) acuso de dar cifras que no son la realidad», dijo Zapatero a Rajoy, tras una primera y dura intervención de éste. «Usted es el perfecto perro del hortelano, ni apoya ni propone nada», le espetó.

«Esta Legislatura está agotada», sumó ayer el portavoz de los nacionalistas catalanes de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, que gobiernan en Cataluña y, por primera vez desde que se recuperó la democracia, en la ciudad de Barcelona, tras la debacle del PSOE en los comicios regionales del 22 de mayo.

Ayuda

CiU, al igual que los nacionalistas vascos del PNV, permitió en varias ocasiones al Gobierno sacar adelante importantes iniciativas en un Congreso en el que los socialistas carecen de mayoría absoluta y en el que las formaciones de la izquierda minoritaria se pasaron a la oposición dura desde que Zapatero comenzó a implementar recortes.

«El país necesita un horizonte a largo plazo que este Gobierno ya no le puede ofrecer», indicó Durán, que proun pacto de fin de Legislatura que incluya cuestiones básicas como el empleo y la convocatoria de elecciones en el otoño español.

Zapatero abrió al mediodía la cita parlamentaria más importante del año admitiendo que «el estado de la nación hoy sigue siendo el estado de la lucha contra la crisis». En una intervención con tono de despedida, justificó las reformas impopulares impulsadas desde hace un año por su Gobierno para luchar contra la crisis.

España está viviendo una «recuperación gradual, lenta pero en ascenso», defendió Zapatero. La economía lleva cinco trimestres consecutivos creciendo, dijo. Pasó de una contracción anual del 1,4 por ciento en el primer trimestre de 2010 a un crecimiento del 0,8 por ciento en el mismo período de este año.

El Gobierno socialista prevé que ese crecimiento interanual será del 1,5 por ciento en el último trimestre de este año. No obstante, mientras no haya creación neta de empleo, dijo Zapatero, «no podremos dar por superada la crisis».

Agencias DPA y AFP, y Ámbito Financiero

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