En un Boca conflictuado, Basile cantó “volver”

Edición Impresa

«Todo está igual que cuando me fui», fueron las primeras palabras de Alfio Basile al pisar las instalaciones de Casa Amarilla cerca de las ocho y media de la mañana.

Con su mejor sonrisa, el Coco comenzó su segunda etapa en Boca, y los jugadores lo recibieron con grandes muestras de afecto. Es que, en un plantel tan necesitado de triunfos, la llegada de un técnico que se retiró invicto con 5 títulos sobre 5 torneos jugados, es una noticia que alegra a todos. Faltó Hugo Ibarra, que está arreglando su continuidad, y estuvo Rodrigo Palacio, quizás por última vez, porque entre hoy y mañana se firma su transferencia a Genoa.

Los nuevos fueron viejos reciclados: Guillermo Marino, que volvió de México tras dos años; Leandro Díaz, que estuvo también dos temporadas en Huracán; Fabián Monzón, que volvió del Betis de España; y el juvenil delantero Lucas Pratto, que volvió de Noruega. Ya no están Luciano Figueroa, Leandro Gracián, el colombiano Fabián Vargas y el uruguayo Álvaro González, y en las próximas horas se pueden sumar al plantel el marplatense Nahuel Roselli, de Aldosivi; y dicen que Federico Insúa, que finalmente sería cedido por el América de México.

Más difícil es la posibilidad de la llegada del chileno Gary Medel, y siguen buscando un volante central para que acompañe a Sebastián Battaglia (que no irá a Italia), y el principal candidato es Sebastián Prediger, de Colón.

Dejá tu comentario