Encuentro de Dilma y Cristina con Malvinas en la agenda

Edición Impresa

El 19 de febrero pasado en Río de Janeiro, Héctor Timerman repasó con su par Antonio Patriota los principales temas de la agenda regional y multilateral que tratará la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff y Cristina de Kirchner en el encuentro del 7 de marzo, en El Calafate.

El tema de fondo es el relacionamiento comercial, pero entró la cuestión Malvinas por el plebiscito isleño. Lograr una nueva y oportuna manifestación de Rousseff de solidaridad con el reclamo argentino y de rechazo al plebiscito kelper está en las aspiraciones de la Casa Rosada. El 10 de marzo se cumple el referendo en las islas. Ese día el voto (cantado) expresará que los kelpers quieren continuar bajo la membresía británica de territorio de ultramar de la Corona. Ayer el gobernador británico en las Malvinas, Nigel F, acusó al Gobierno nacional de mentiroso y de fabricar constantemente "inventos", como la denuncia de que hay submarinos nucleares británicos en el Atlántico Sur.


Las declaraciones parecen responder a la presentación que hizo el vicecanciller Eduardo Zuain el 25 de febrero durante su intervención en la Conferencia de Desarme que se llevó a cabo en Ginebra, Suiza. "El Gobierno argentino lamenta profundamente que el Reino Unido haya desoído estos llamados (a desmilitarizar el Atlántico Sur) ni haya brindado hasta la fecha información alguna que permitiera corroborar o desmentir recientes desplazamientos de submarinos nucleares con capacidad de portar armamento atómico", afirmó Zuain.

Militarización

El vicecanciller destacó que "en nuestros días las islas Malvinas se encuentran entre los territorios más militarizados del mundo. Esto incluye la presencia de un poderoso grupo naval, aviones de combate de última generación, un importante centro de comando y control, y una base de inteligencia electrónica que permite monitorear el tráfico aéreo y naval de la región".

En una entrevista que publicó el tabloide The Sun, a sólo una semana de que se celebre el referendo sobre el estatus político del archipiélago, Haywood indicó que el Reino Unido apoyará a los isleños mientras quieran seguir bajo soberanía británica.

En la VI Cumbre de Unasur celebrada en Lima, Perú el 30 de noviembre de 2012, los jefes de Gobierno firmaron la Declaración Especial sobre la Cuestión de las islas Malvinas en la que, entre otros aspectos, manifestaron que el referendo "en nada altera la esencia de la cuestión de las islas Malvinas, y que su eventual resultado no pone fin a la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes". Fue el primero y hasta ahora el único pronunciamiento de un organismo regional acerca de la votación isleña. El embajador argentino en Brasil tiene tareas conexas, detectar y advertir movimientos de políticos de aquel país que sean convidados a monitorear el acto eleccionario en las islas. Un objetivo clave del Gobierno insular es mostrar que se trata de un proceso legítimo, transparente y dentro de los estándares democráticos. Los primeros extranjeros en dar el sí al monitoreo en calidad de observadores fueron diputados uruguayos del Partido Nacional (Blanco) encabezados por Jaime Trobo. La avanzada, opositora al partido del presidente Mujica, se lee como un quiebre en la posición de Uruguay, país que junto con Brasil, la Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam y Venezuela firmó la Declaración Especial acerca del referendo. Hay varias estructuras con la institucionalidad que buscan los kelpers para garantizar la elección, entre ellas la Election Observation Missions de la Unión Europea, la Unión Interparlamentaria Internacional de la que forman parte legisladores de todo el mundo, inclusive de la Argentina; Naciones Unidas y la OEA también tienen sus equipos de monitores.

Dejá tu comentario