"El Reino Unido por el que el pueblo escocés votó en el referendo de independencia de 2014 ya no existe", declaró la jefa de Gobierno escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, a la BBC. Un segundo referendo de independencia "es muy probable", añadió.
El sábado, apenas 24 horas después de los resultados del referendo británico, Sturgeon ya había convocado a su gabinete con carácter urgente para preparar su estrategia.
El escenario político británico se está desmoronando, con una aguda crisis en los partidos Conservador y Laborista. "La realidad es que no hay reglas, no hay precedentes", resumió Sturgeon en la entrevista.
"Mi desafío es decidir la mejor manera de proteger los intereses de Escocia, ver cómo puedo impedir que nos saquen de la UE en contra de nuestra voluntad", explicó.
El histórico referendo británico del jueves fue ganado por los partidarios de la salida por un 52% a favor y el 48% en contra. Pero en Escocia, el 62% votó por permanecer en la UE.
En sus declaraciones, la jefa de Gobierno local sostuvo que "por supuesto" pedirá al Parlamento regional, donde su partido tiene 63 de 129 diputados, que deniegue el "consentimiento legislativo" para que Londres proceda con la retirada del bloque europeo. Admitió, sin embargo, que el Gobierno central podría rechazar la necesidad de recibir consentimiento de Edimburgo para proceder con el "brexit".
Mientras, se habla cada vez más de independencia. Una nueva consulta por la separación del Reino Unido "no va a ser una reedición del referendo de 2014" que Escocia organizó con el acuerdo de Londres, y que otorgó la victoria a los que querían permanecer en el Reino Unido con el 55% de los votos, dijo Sturgeon.
En ese sentido, dio que hablar un sondeo publicado ayer por Sunday Times, realizado el viernes y sábado, que mostró que el 52% de los escoceses quiere ahora la independencia. Otro sondeo, realizado el viernes entre 1.600 personas por ScotPulse, dio un 59% de apoyo a la independencia, contra el 32% que quiere seguir en el Reino Unido.
"La independencia no es mi punto de partida en este asunto", afirmó Sturgeon, dejando entrever así que la prioridad es mantenerse en la UE.
La negociación será en paralelo con Londres y Bruselas. "Nuestro argumento es que no queremos irnos, ni tampoco queremos irnos para volver luego", añadió. Escocia tiene unos 5 millones de habitantes y su PBI es de más de 200.000 millones de euros. Eso representa que sería contribuyente neto a la UE. Pero el país, que depende vitalmente del petróleo, cuya cotización se desplomó en los últimos dos años, arrastra su propio déficit.
| Agencias AFP, DPA y ANSA, |


Dejá tu comentario