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Escuchas: cuñado entregó mail que compromete a Macri
Norberto Oyarbide
«Nunca he vinculado al señor jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri en presuntas acciones de espionaje», indica el mail, que tiene forma de comunicado de prensa y lleva la firma de Leonardo.
El texto también indica que «ciertamente admito haber mantenido situaciones controversiales con el señor Franco Macri padre de mi esposa Sandra, pero de ningún modo eso alteró mi relación con el señor Mauricio Macri ni me colocó en posiciones de enfrentamiento o enemistad personal con él». A modo de cierre, el comunicado remarca que «siempre sostuvimos un trato cordial y respetuoso y nunca pensé, declaré o denuncié que pudiera estar involucrado en acciones tendientes a vulnerar mi intimidad».
Según explicó el parapsicólogo a Oyarbide, su esposa recibió un llamado de Moschini. una secretaria de la familia Macri que ahora trabaja en el Gobierno porteño, quien le pidió que él se comunicara con el funcionario y se habría coordinado el envío del mail. Luego, le habría enviado el correo electrónico a Sandra Macri para que su marido lo difundiera, a lo que él se negó y entregó a la Justicia.
Leonardo también precisó cómo había sido el ataque sufrido el 11 de noviembre pasado y aseguró que fue un atentado. El cuñado del jefe de Gobierno fue atacado esa noche por tres hombres en la puerta de su domicilio en Ituzaingó. Dos de ellos forcejearon con él e incluso llegaron a entrar a la casa, cuando, según la declaración de Leonardo, uno gritó «tirale». Leonardo escuchó dos o tres disparos y siguió forcejeando hasta que se desmayó. Horas antes había declarado por segunda vez ante Oyarbide y acusó a Franco Macri de supuestas amenazas.
El cuñado de Macri también resaltó que los atacantes no se llevaron nada de la casa, ni los objetos que él portaba (un reloj Cartier, dos anillos de oro, su alianza de casamiento y efectivo, lo que equivalía a una suma de unos $ 6 mil). También volvió a acusar a su suegro de supuestas amenazas, no sólo a su abogado, Luis Conde, sino también a él, ya que habría dicho «los tengo a los dos en la lista».
El escándalo entre Leonardo y los Macri explotó, luego de que se detectara que su teléfono había sido pinchado entre mayo y junio de 2008, con la misma modalidad que intervinieron los de los empresarios Carlos Ávila y Alfredo Coto; de Sergio Burstein, familiar de las víctimas del atentado de la AMIA, y el abogado Francisco Castex, entre otros. En todos los casos fue por orden de los jueces de Instrucción N°1 y 2 de Misiones y sus grabaciones fueron retiradas por el supuesto espía Ciro James, procesado y con prisión preventiva.
El ex agente de la Policía Federal firmó un contrato como «asesor informal» con el Ministerio de Educación porteño por $ 57 mil, el mismo mes que se ordenó la pinchadura a Leonardo. James sólo renunció cuando era inminente su ingreso a la Policía Metropolitana, a instancias del ex jefe de la fuerza Jorge Palacios, quien también permanece detenido en Marcos Paz por sus posibles vinculaciones con este caso.


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