Escuchas: ex ministro, enredado por llamados

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Es evidente que además de escuchar, el detenido espía Ciro James hablaba demasiado por teléfono, al punto que el cruce de llamados que realizó la Justicia suma casi un millón de comunicaciones en un año. Entre ellas hay más de 80 con el ex ministro de Educación porteño Mariano Narodowski, a dos teléfonos distintos que utilizaba el funcionario, quien tenía contratado al espía como abogado asesor por $ 6.000 mensuales.

Algunas de esas charlas fueron por la noche, la mayoría, y hasta en los fines de semana. Ayer Narodowski admitió que podía ser que hubiera conversado con James y que si era tarde es porque su actividad como ministro le insumía hasta esas horas.

Narodowski amplió su indagatoria en el caso escuchas que lleva el juzgado de Norberto Oyarbide, para explicar por qué se detectaron más de 40 comunicaciones efectivas con el espía. No conformó al juzgado que analiza el escrito presentado por el ex funcionario para definir si habrá algún cambio en su situación procesal, por ahora falta de mérito. En un principio el macrista había dicho que casi no lo conocía a James. «Si lo atendí y mantuve una conversación básicamente se debió a tal circunstancia y a que se trataba de un asesor más...», dijo Narodowski y disparó con que «sólo existe una hipótesis de responsabilidad objetiva de la que políticamente me hice cargo al presentar mi renuncia, como pocos hicieron, pero que no guarda relación alguna con los criterios de imputación penal».

De siete llamadas salientes, «6 fueron realizadas desde el ministerio» en febrero de 2008, y «cuando se estaban ajustando los trámites de incorporación de James al ministerio, tareas que no me resultaban propias», dijo en su escrito el ex funcionario, que se limitó a las respuestas anticipadas.

«Respecto de las comunicaciones entrantes debo advertir que en ninguno de mis celulares estaba registrado el teléfono de James», señaló y dijo que entre 2008 y 2009, cuando se detectaron las comunicaciones entre los dos celulares que él utilizaba y el de James, hubo un total de 28.000 llamadas y que «tal magnitud de comunicaciones tornaban materialmente imposible para un ministro de Educación atenderlas o responderlas por sí mismo». Explicó en el escrito que James «iba dos días a la semana y a veces quincenalmente» al Ministerio.

Mañana, en el juzgado, esperan la declaración indagatoria de Rosana Barroso, la ex jefa de gabinete de Narodowski, y actual empleada de la Legislatura porteña, quien, según testigos se entrevistaba con el espía en sus oficinas del ministerio.

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