27 de octubre 2011 - 00:00

ESMA: perpetua para Astiz y 11 exmilitares por atrocidades

Alfredo Astiz
Alfredo Astiz
Alfredo Astiz, Jorge «Tigre» Acosta y Ricardo Cavallo, junto con otros nueve exmilitares, fueron condenados a prisión perpetua por crímenes aberrantes cometidos la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la represión clandestina de las guerrillas en los años 70. Las penas fueron impuestas por el Tribunal Oral Federal 5.

Las condenas pusieron fin ayer a un juicio que duró casi dos años y en el que se investigaron cerca de un centenar de delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención que funcionó en la ESMA. En particular, el debate giró en torno de las torturas y desapariciones de la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, otras dirigentes de esa entidad y las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon.

Infiltrado

Todas las miradas estaban puestas ayer en Astiz, quien de acuerdo con las acusaciones se infiltró en 1977 en el grupo de las madres bajo el seudónimo de «Gustavo Niño» para supuestamente marcar a las personas que luego sufrirían su desaparición forzosa.

Junto a Astiz, Acosta y Cavallo, el tribunal condenó a prisión perpetua a Antonio Pernías, Raúl Scheller, Ernesto Weber, Adolfo Donda, Néstor Savio, Julio César Coronel, Alberto González, Antonio Montes y Jorge Rádice. Manuel García Tallada y Juan Carlos Fotea recibieron 25 años de prisión; Carlos Capdevilla, 20 años, y Juan Antonio Azic, 18 años. Pablo García Velazco y Juan Carlos Rolón fueron absueltos, pero continuarán en prisión por estar acusados en otras causas por presuntos crímenes de lesa humanidad.

Veredicto

Los jueces Daniel Obligado, Ricardo Farías y Germán Castelli encabezaron la lectura del veredicto en lo que fue el primer tramo de la denominada «megacausa ESMA», tramitada en paralelo con otros ocho expedientes que todavía están en manos del juez federal Sergio Torres. Entre ellos figuran las investigaciones por el robo de bienes de los prisioneros, la desaparición de la joven sueca Dagmar Hagelin y los denominados «vuelos de la muerte», a través de los cuales se afirma que la Marina arrojaba los cuerpos aún con vida de los detenidos al Río de la Plata.

Entre los delitos por los que ayer fueron dictadas las condenas figuraban los secuestros y desapariciones de Villaflor y otras fundadoras de Madres, como María Bianco y Esther de Careaga; el periodista y escritor Rodolfo Walsh, y de las monjas francesas.

La lectura del veredicto, prevista originalmente para las 18, se demoró más de dos horas, y los miembros del tribunal llegaron a amenazar con desalojar la sala ante las expresiones de júbilo de los familiares de los de-saparecidos.

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