17 de noviembre 2014 - 00:00

Espanto de Francisco ante ola de ataques a extranjeros en Italia

Así quedó la fachada del centro de inmigrantes Tor  Sapienza en la periferia de Roma. Por las amenazas de nuevos ataques, todos sus huéspedes debieron ser trasladados.
Así quedó la fachada del centro de inmigrantes Tor Sapienza en la periferia de Roma. Por las amenazas de nuevos ataques, todos sus huéspedes debieron ser trasladados.
 Ciudad del Vaticano - El papa Francisco advirtió ayer sobre una "emergencia social" en la capital italiana, después de que unas violentas protestas contra un centro de asistencia de inmigrantes resaltaran las crecientes tensiones sociales en las zonas más desfavorecidas de Roma.

El centro, ubicado en la zona de Tor Sapienza, fue blanco durante varios días de airadas protestas de los residentes, que han acusado a los inmigrantes de tráfico de drogas, acoso sexual y delitos menores.

"En los últimos días, en Roma ha habido una tensión muy grave entre los residentes y los inmigrantes", dijo el Papa en su discurso semanal del Angelus en la Plaza de San Pedro, al destacar que incidentes similares se produjeron en áreas pobres de varias ciudades europeas. "Les pido a todas las instituciones, en todos los niveles, que consideren como una prioridad algo que en la actualidad equivale a una emergencia social y que, si no se trata adecuadamente tan pronto como sea posible, corre el riesgo de degenerarse aún más", sostuvo.

La crisis en Tor Sapienza mostró los problemas que enfrentan muchas zonas pobres de la capital italiana, donde la situación de sus habitantes empeoró a raíz de los problemas económicos que ha enfrentado Italia en el último tiempo. Tor Sapienza, ubicado al este de Roma, sufrió durante mucho tiempo problemas que van desde el tráfico de drogas a la prostitución abierta. Los residentes de la zona, que cuenta con tres centros de cuidado de inmigrantes y un campamento de gitanos, acusan al municipio de generar un problema indeseado en un área pobre.

Muchos habitantes amenazaron con ulteriores de-

sórdenes. "Esto es sólo el inicio y estamos listos para seguir adelante para hacernos justicia solos. No nos detendremos hasta que todos los inmigrantes hayan abandonado nuestro barrio. Estamos exasperados, y no porque somos racistas sino porque estas personas cometen robos, agresiones, haciendo difícil la vida en nuestro barrio, así no se puede seguir viviendo", relató una vecina. Quienes habitaban en el centro debieron ser trasladados por el temor a nuevos desmanes.

Varios políticos de los partidos de extrema derecha y contrarios a la inmigración visitaron Tor Sapienza para expresar su solidaridad con los residentes. Por la crisis, el alcalde de Roma, el centroizquierdista Ignazio Marino, des-

cartó renunciar y dijo que los problemas en áreas como Tor Sapienza se han ido acumulando durante décadas.

Agencias ANSA, Reuters y AFP

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