9 de enero 2009 - 00:00

Esperable intento: año nuevo, look nuevo

Cristina de Kirchner reapareció esta semana con el rostro rejuvenecido y con vestimenta que ya había usado el verano pasado.
Cristina de Kirchner reapareció esta semana con el rostro rejuvenecido y con vestimenta que ya había usado el verano pasado.
«Año nuevo, vida nueva», creen muchos. En el recetario de los Kirchner, la fórmula es renovar el maquillaje y seguir con los viejos modelos. Así estrenó 2009 Cristina, con un rostro rejuvenecido. Botox en las arrugas de expresión, algo de colágeno en los labios y el drenaje linfático de siempre que le permite eliminar rápidamente los líquidos acumulados y lucir una figura más esbelta. Eso pareció lucir la mandataria, con nueva cara para el año electoral, más jovial que de costumbre, y para sorpresa de muchos con un estilo austero en su ajuar.
En los últimos meses de 2008, cuando lograba recomponerse del duro conflicto con el campo y después de tantos grises en su ajuar, la dama se adueñó de los tonos shocking de la primavera para armar un vestuario que le asegurara no pasar nunca inadvertida.
Cuando todo indicaba que la Presidente seguiría esa tendencia en su look 2009, sorprendió con la elección de viejos modelos, usados el verano pasado. Quizás haya meditado Cristina de Kirchner sobre las numerosas críticas de los expertos en moda que la acusaban de no repetir nunca los trajes una vez estrenados, algo que según sostenían, le daba una imagen demasiado frívola.
El martes, en su primera aparición en público en lo que va de este año, usó el mismo conjunto que se había usado el 26 de diciembre de 2007, cuando encabezó su primer acto junto al gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, en el Salón Sur de la Casa Rosada.
Cerca de lo clásico, Cristina de Kirchner eligió ese tailleur gris perla a rayas oscuras, una vestimenta que hubiera sido la ideal para una mandataria, pero le sobraban los grandes botones de plata del saco, semejantes a los modelos que usaron en los noventa las celebridades locales como Susana Giménez, Mirtha Legrand y hasta la ex funcionaria menemista María Julia Alsogaray.
¿Se habrá puesto melancólica la mandataria con la llegada de un nuevo año y por eso apeló al estilo de la década pasada? Como sea, vistió mejor que en las últimas veces que se la vio en público.
De todos modos hubo diferencias. La primera vez que usó el tailleur, lo combinó con una blusa magenta que quebraba la armonía del conjunto, haciéndola ver excesivamente llamativa. En esta oportunidad, eligió uno de los colores que más la favorecen, sobre todo ahora que tiene el pelo casi rojizo: el lila, para un top que apenas se dejaba ver en la parte del escote.
Insiste en mostrar joyas brillantes de gran tamaño, como el medallón de plata que el martes acompañó con aros colgantes de amatistas.
El miércoles, otra repetición. Vistió la misma chaqueta en brocato de seda escote en V, sin cuello y sin solapa, que había estrenado el 8 de febrero de 2008. Un modelo muy fashion, aunque quizás el estampado hippie chic de búlgaros en celeste pastel, verde, gris y amarillo, es más apropiado para un adolescente.
Cristina igual va cediendo y se entrega a las sugerencias de los especialistas de a poco, al menos para arreglarse. Claro que no está dispuesta a cambios rotundos.

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