Menos de una semana después de los atentados yihadistas en los que el pasado viernes murieron al menos 129 personas y resultaron heridas más de 300 en París, el respaldo político a esa ampliación se reflejó en 551 votos a favor, seis en contra y una abstención.
Francia, según dijo al conocerse el resultado el primer ministro, Manuel Valls, envía a los terroristas el mensaje "muy claro" de que el país está "en pie", "los combatirá en esta guerra" y los destruirá.
El texto aprobado, que recibió el voto en contra de tres socialistas y de tres ecologistas, además de una abstención socialista, amplía la asignación del régimen de residencia vigilada a personas cuyo comportamiento, compañías o declaraciones se presenten como una amenaza para la seguridad u orden público. Algunos de esos individuos podrían ser obligados a llevar un brazalete electrónico, según una reforma que valida también el eventual bloqueo de páginas web y redes sociales que hagan apología del terrorismo.
El texto, que hoy será sometido a la votación del Senado, donde no se prevén obstáculos a su luz verde, posibilita igualmente la disolución de organizaciones vinculadas con personas a las que se les haya asignado ese tipo de arresto domiciliario.
Este proyecto constituye una primera etapa hacia una reforma constitucional que derive a corto plazo en la instauración de un "régimen civil de crisis" que permita la adopción de medidas excepcionales.
En tanto, el premier Valls alertó a la población. "Actualmente no hay que excluir nada. Lo digo con todas las precauciones que se imponen, pero lo sabemos y lo tenemos en cuenta: puede haber riesgo de armas químicas y bacteriológicas", dijo ante la Asamblea Nacional.
Valls se dirigió a los diputados para que validaran la prolongación del estado de emer-gencia.
"Estamos en guerra. No en una guerra a la que la historia nos ha acostumbrado trágicamente. Una nueva guerra, exterior e interior, en la que el terror es el primer objetivo y la primer arma", agregó el primer ministro.
| Agencias EFE, AFP y DPA |

