- ámbito
- Edición Impresa
Estados Unidos y Canadá, a contrarreloj para salvar el NAFTA
A horas de que venza el plazo, los negociadores intentaban anoche superar las diferencias en cuestión arancelaria y en el acceso al mercado lácteo canadiense.
Distancia. La relación entre el presidente de EE.UU. y el primer ministro de Canadá Justin Trudeau, se ha ido desvaneciendo con los meses.
La oficina del representante comercial de Estados Unidos dijo a las partes interesadas que Washington estaba en camino de llegar a un acuerdo con Canadá para ayer a la medianoche.
Mientras que otra fuente canadiense consideró que el Gobierno del primer ministro Justin Trudeau no daría nada por sentado hasta que Trump firme el documento.
Como parte de cualquier acuerdo, Canadá parece encaminada a ofrecer un mayor acceso a su mercado lácteo altamente protegido, como lo hizo en pactos separados con la Unión Europea (UE) y las naciones del Pacífico.
El influyente grupo de presión Dairy Farmers of Canada, que se opone firmemente a la idea, dijo en un comunicado que insiste en que "cualquier acuerdo final del NAFTA no debería tener un impacto negativo en el sector lácteo".
Los grupos empresariales estadounidenses se oponen a convertir el acuerdo comercial en un acuerdo bilateral con México, país con el que ya hay consenso, porque las economías de los tres países se entrelazaron estrechamente desde que el pacto original entró en vigor en 1994.
El NAFTA, un acuerdo trilateral suscrito en 1994 entre Estados Unidos, México y Canadá, es una de las bestias negras del presidente Trump, al cual el republicano acusa de haber causado la pérdida de millones de empleos en Estados Unidos, sobre todo en el sector automotriz.
El sábado, repitió sus críticas y señaló que el nuevo acuerdo con México fue "un buen negocio para ambos países". "Veremos qué pasa con Canadá, si se unen deben ser justos", dijo, reiterando sus ataques a los aranceles que protegen el sector lácteo canadiense.
| Agencias Reuters y AFP |


Dejá tu comentario