Alejandro Sabella y su ayudante de campo Julián Camino, en Ezeiza, a punto de abordar el avión. Estudiantes viaja a Brasil con la ilusión intacta.
El plantel de Estudiantes partió ayer rumbo Brasil con el sueño de traer la Copa Libertadores de América. Luego de haber entrenado por la mañana, los jugadores y cuerpo técnico arribaron a Ezeiza en ómnibus y cerca de las 16.30 dejó el país en un vuelo chárter, directamente a Belo Horizonte.
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El entrenador, Alejandro Sabella, argumentó que su equipo «se merece un título como reconocimiento a todo lo que hizo en este último tiempo».
De cara a la decisiva revancha a jugarse en el estadio Mineirao, el plantel viajó ayer rumbo a Belo Horizonte, donde mañana afrontará la gran final de la Copa Libertadores ante Cruzeiro, luego del empate sin goles registrado en el cotejo de ida jugado en La Plata.
«En seis meses Estudiantes llegó a las finales de las dos copas del continente (la Sudamericana la perdió ante Internacional de Porto Alegre) y en el torneo local siempre estuvo dentro de los seis primeros puestos», justificó el técnico. «Hay que sacar a relucir lo máximo del caudal de virtudes que se disponen, para volver con la Copa Libertadores», remarcó el DT. El cuerpo técnico maneja la posibilidad, luego de descansar en el hotel Caesar Business, de realizar hoy una práctica en el Mineirao, uno de los estadios más grandes de Brasil (110m x 75m). Aunque aún no lo confirmó, Sabella ya tiene a los once para enfrentar al Cruzeiro: Mariano Andújar; Christian Cellay, Rolando Schiavi, Leandro Desábato y Germán Ré; Enzo Pérez, Rodrigo Braña, Juan Sebastián Verón y Leandro Benítez; Gastón Fernández y Mauro Boselli.
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