- ámbito
- Edición Impresa
Eterno debate: cómo disminuir los riesgos en el campo
• DIFERENTES ACTORES DE LOS SECTORES PÚBLICO Y PRIVADO ANALIZAN LA COYUNTURA
En la Argentina, alrededor del 40% de la superficie que se cultiva no está asegurada. Mientras el Gobierno trabaja en un paquete de medidas para ayudar al sector, desde el ámbito privado coinciden en la necesidad de construir conciencia aseguradora.

Desde Mendoza, Mauro Sosa, director ejecutivo del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, es más escéptico: "Debemos ser claros. El seguro agrícola es una problemática antigua. Si hacemos un repaso en la historia, en 1906, a través del Congreso de la Nación Argentina se crea una superintendencia de control de todos los seguros, incluidos los agrícolas; desde entonces abundantes y variadas son las iniciativas que han intentado legislar una protección agrícola nacional y la mayoría no prosperaron", considera Sosa. "Parece una misión sagrada y una tentación para todos los gobiernos proponer seguros agrícolas y es entendible la preocupación. Pero la vasta experiencia en la materia nos obliga a ser muy cuidadosos al ponderar los alcances de estas 'nuevas' propuestas en vista de los reiterados fracasos y el costo que implican. De fondo, persiste un problema que nadie considera convenientemente: es que el pequeño y mediano productor no tiene rentabilidad", sentencia el mendocino.
Los lineamientos
El sector privado está atento a los pasos que dé el Gobierno respecto del tema . Hay entusiasmo, pero también cautela. Sin embargo, todos concuerdan en que se debería trabajar bajo los siguientes lineamientos: La política de seguro impulsada por el Gobierno debe ser parte de la política agropecuaria nacional e involucrar a las distintas provincias, de norte a sur del país. Otorgar beneficios a los productores que se adhieran subsidiando primas o a través de beneficios indirectos, como tasas bonificadas para préstamos productivos o para la compra de bienes de capital. Por otra parte, respecto de los beneficios impositivos plantean la reducción de impuestos provinciales o nacionales o deducción total de las primas para impuestos nacionales (ganancias).
Una vez promulgada la ley de seguros agropecuarios, se deben definir prioridades para el desarrollo de distintos programas y establecer pruebas pilotos para cada actividad o región. Dada la diversidad de producciones y sistemas de producción, un programa estatal debe contemplar el desarrollo de coberturas para el sector agrícola, frutícola, ganadero (de carne y leche, ovino, etc.) y forestal.
Expectativas altas
Hasta el momento, a menos de dos meses de cerrar el año, el balance es positivo. La eliminación/reducción de las retenciones a las exportaciones de granos y el estímulo a las inversiones productivas, ubicó a la actividad agropecuaria en una posición digna respecto de otras actividades de la cadena productiva. A la hora de analizar la coyuntura en el corto y mediano plazo, hay coincidencia entre los distintos actores en que las perspectivas para la campaña 2016/2017 son alentadoras, en línea con un ambiente macroeconómico más favorable.
Las aseguradoras
En la Argentina, el 96% del mercado de seguros agropecuarios está enfocado en Granizo. Sin embargo, "es fundamental para los productores tener una visión integral y estar protegidos en todo el proceso, teniendo presente también las necesidades de protección de auto, vivienda, instalaciones y maquinaria", considera Silvana Roccabruna, gerente de Riesgos Agrícolas de Zurich Argentina.
Respecto de la oferta existente en el mercado, Roccabruna explica que "la actual campaña ofrece una propuesta de protección integral, para acompañar al productor agropecuario a lo largo de toda la cadena de valor. De esta forma, este año sumamos coberturas para estar presentes desde la siembra, pasando por el acopio, hasta el transporte de la mercadería".
La gerente de Zurich destaca que desde la compañía "incorporamos los adicionales de silobolsa y transporte. La cobertura de silobolsa
ampara los riesgos de incendio, robo granizo, combustión espontánea, sabotaje. En el caso del adicional de Transporte otorgamos la cobertura básica (choque, incendio, vuelco, desbarrancamiento del medio transportador, rayo, explosión, huracán, ciclón, tornado, inundación, alud, derrumbe, caída de postes, árboles), y a ésta se suma la cobertura de Robo".
Mina, en tanto, cuenta que "además de nuestras coberturas tradicionales de Granizo Max, ofrecemos adicionales como resiembras, planchado, incendio, incendio de rastrojo, heladas, vientos y las resiembras elevadas. Hemos desarrollado además una cobertura paramétrica para las explotaciones tamberas, basada en el índice de Precipitación Estandarizada, con el objeto de cubrir la pérdida de producción o el incremento del costo de alimentación a consecuencia del déficit y/o exceso de precipitaciones. Otro ejemplo es AgroIngreso, la primera y única cobertura multirriesgo del país, que cubre rendimiento y precio. También ofrecemos Siembra Max, que entre sus principales ventajas presenta una óptima relación costo-beneficio, donde los niveles de cobertura varían de acuerdo con el avance de cada momento de la campaña. Al adaptarse al proceso productivo, sigue la curva de inversión del asegurado y le garantiza la capacidad de recuperarla".
Por su parte, Alejandro Griglio, gerente agropecuario del Banco Nación, describe que "a través de Nación Seguros se brinda cobertura a daños por granizo, heladas, vientos fuertes, incendio de rastrojo, planchado, a la vez que se considera cobertura anticipada porcentual aplicable por zona, con o sin resiembra y con bonificación mediante el pago de la Tarjeta Agronación y bonificación adicional sobre la tasa de interés del préstamo cuando se cuente con dicho seguro, siendo también financiable su costo con el mismo crédito".


Dejá tu comentario