Exigua ventaja de Bersani con sabor a victoria de Berlusconi

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Roma - La coalición de centroizquierda italiana liderada por Pier Luigi Bersani ganó la mayoría de los escaños de la Cámara de Diputados y, sin confirmación oficial, del Senado, pero por diferencias tan exiguas que la dejaron en un escenario de casi imposibilidad de conseguir los aliados parlamentarios necesarios para gobernar.

La jornada fue vertiginosa, con varios cambios en el liderazgo y en la proyección de las urnas, luego de que cerraran los dos días de votación.

Al cierre de esta edición, el Ministerio del Interior dio por oficial que la coalición de centroizquierda que encabeza el Partido Democrático ganó la Cámara de Diputados. Con el 29,55% de los votos votos, frente al 29,18% para la coalición de derecha de Silvio Berlusconi, el frente de Bersani se quedaría con 340 de los 630 escaños que componen la Cámara baja, de acuerdo con lo que dispone un sistema electoral que otorga un premio al ganador, aunque haya triunfado por unas pocas décimas.

En el Senado, el Partido Democrático y sus aliados Izquierda, Ecología y Libertad y El Megáfono sumaban 120 bancas y el 31,6% de los votos, dada la proyección del diario La Repubblica. El bloque encabezado por El Pueblo de la Libertad, el sello de Berlusconi, más sus socios de la Liga Norte y el Gran Sur, cosechaban el 30,7% y 115 asientos.

Tercero, uno de los grandes ganadores de la elección, el cómico antipolíticos Beppe Grillo, del Movimiento 5 Estrellas, que conseguía el 23,8% y 58 bancas del Senado.

Lo contrario del éxito de Grillo y de Berlusconi fue el fracaso del saliente primer ministro, Mario Monti, quien pese a alcanzar el 9,1% de los apoyos y 16 asientos en el Senado, calificó lo cosechado como "satisfactorio". De esta manera, quien era el favorito de los mercados y de la alemana Angela Merkel quedó no sólo sin chances de volver a ser electo jefe de Gobierno, sino de que su bancada siquiera se tornará decisiva para formar mayoría parlamentaria.

Otra opción de centroizquierda, encabezada por el exjuez Antonio Ingroia, cosechó alrededor del 2%, base insuficiente para obtener representación parlamentaria, pero dañina para la proyección de la mayoría de Bersani.

El escenario marca que ningún bloque podría alcanzar los 158 apoyos necesarios en el Senado, y que no hay alternativas de formar alianzas sólidas.

Grillo, que protagonizó una campaña sobre la base de denostar a la clase política, reiteró ayer que no pactará ni con Bersani ni con Berlusconi, porque los consideró "fracasados".

Pese a la escasa ventaja, el Partido Democrático (PD) de Bersani se declaró ganador: "La coalición de centroizquierda ganó en la Cámara de Representantes y en el Senado tiene una ventaja de 365.000 votos", indicó la oficina de prensa del PD.

En la undécima vuelta de tuerca en una jornada dramática, el exministro de Justicia de Berlusconi, Angelino Alfano, pidió a la medianoche al Ministerio del Interior que no declare un ganador. Alfano, secretario político del Pueblo de la Libertad, aseguró que los resultados, que llegaban casi al 100% de lo escrutado, eran sólo "oficiosos" y "sujetos inevitablemente a un margen de error".

"En estas condiciones, como siempre ocurre en Estados Unidos, la autoridad que se encarga de la difusión de los datos oficiosos no puede hacer otra cosa que declarar el 'too close to call', es decir, la imposibilidad de declarar al vencedor considerada la diferencia irrisoria de votos a nivel de porcentaje y en términos absolutos", añadió.

Por su parte, Monti expresó: "Algunos lograron tal vez un resultado un poco mejor, pero yo estoy muy conforme". El exgobernante expresó que tuvo sólo 50 días de campaña y reforzó que él no tenía experiencia política.

Para la tercera economía de la zona euro y para todos los países de moneda común había mucho en juego en estos comicios. A raíz de la incertidumbre, los mercados, que cerraban cuando se filtraban los primeros bocas de urna, reaccionaron de inmediato revirtiendo las ganancias de la jornada.

El vicesecretario del PD, Enrico Letta, advirtió que de confirmarse estos resultados, la gobernabilidad será difícil. "Si las cosas siguen así, el próximo Parlamento será ingobernable", dijo Letta en declaraciones a la televisión pública Rai, y anticipó que debería volver a convocarse a las urnas.

En total, de los 50 millones de italianos llamados a votar, cerca del 75% ejerció el voto, según el Ministerio del Interior, una cifra menor que la registrada en las anteriores elecciones de 2008, cuando el índice de participación fue del 81%.

Agencias AFP, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero

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