31 de marzo 2015 - 00:00

Expectativa mundial: EE.UU. e Irán, cerca del pacto nuclear

Los dos máximos protagonistas de las negociaciones nucleares en Lausana, Suiza: el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el canciller iraní, Mohamed Javad Zarif.
Los dos máximos protagonistas de las negociaciones nucleares en Lausana, Suiza: el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el canciller iraní, Mohamed Javad Zarif.
Washington - Los ministros de Relaciones Exteriores de Irán y las potencias del Grupo 5+1 intentaban ayer en Lausana eliminar los últimos obstáculos para poner fin al conflicto de más de diez años generado por las ambiciones nucleares de Teherán, en medio de declaraciones optimistas de las partes.

"No me planteo la hipótesis de un fracaso", aseguró el portavoz de la Casa Blanca, Eric Schultz, para quien los contactos se encontraban al cierre de esta edición en una instancia decisiva.

Irán y los países del Grupo 5+1 (los miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania) se habían fijado un plazo que vence hoy para un entendimiento preliminar, que debería ser seguido por uno definitivo el 30 de junio.

Mientras, el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, comentó que las negociaciones nucleares estaban en una fase "difícil" y "crítica", aunque destacó que hubo "mucho progreso" en los últimos días.

"No dejaremos de intentar todo lo posible" para alcanzar un pacto, aunque "tampoco se permitirá un mal negocio" con los iraníes, concluyó.

Por su parte, el canciller chino, Wang Yi, se mostró "cautelosamente optimista" respecto a la posibilidad de alcanzar un acuerdo, aunque advirtió de que la situación es "muy fluida".

"Las posiciones entre las partes se están acercando. Soy cautelosamente optimista sobre la posibilidad de un acuerdo", declaró a los periodistas durante un receso de las reuniones.

La de ayer fue la primera reunión entre la totalidad de los cancilleres de las partes involucradas y duró un poco más de una hora.

A un día de que termine el plazo para cerrar un acuerdo de principios, todavía quedaban algunos escollos por resolver.

Al final del encuentro, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, anunció que abandonaba Lausana por unos compromisos previstos en Moscú y su portavoz dijo que regresaría hoy mismo "si existe una posibilidad real de acuerdo".

Los diplomáticos buscan llegar a un acuerdo por el cual Irán garantice sin la menor sombra de duda la naturaleza civil de su programa nuclear, a cambio de un levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian su economía desde hace años.

Sin embargo, las dudas persisten, y analistas advierten que, en el peor escenario, se pretende someter el programa iraní a controles que permitan advertir con una antelación de un año cualquier intento persa de avanzar hacia la construcción de una bomba atómica.

Según explicó un diplomático occidental, las negociaciones estaban bloqueadas en tres puntos clave: la duración del acuerdo, el levantamiento de las sanciones internacionales y el mecanismo de garantía y control.

"No puede haber acuerdo si no se encuentra una respuesta a esas cuestiones", agregó el diplomático, que pidió el anonimato, y enfatizó en que "llegado el momento, hay que decir sí o no".

Incluso antes de que ningún acuerdo se haya cerrado, sus oponentes ya han comenzado a criticarlo, preocupados por si no será suficiente para impedir que Irán se haga con la bomba atómica.

Esto incluye a la oposición republicana al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Fuera de esas diferencias de último momento, fuentes diplomáticas occidentales afirmaron que en otras áreas de este complicado rompecabezas se estaba cerca de alcanzar un acuerdo.

Entre éstas, el número de centrifugadoras, que Irán habría aceptado reducir de las casi 20.000 actuales (la mitad de ellas activas) a 6.000. Además, la planta subterránea de Fordo, cerca de la ciudad santa de Qom, podría seguir funcionando bajo condiciones muy estrictas.

En cambio, Irán desmintió que hubiera aceptado enviar al exterior todo o parte del uranio débilmente enriquecido que tiene almacenado, que asciende a unas 800 toneladas.

Con todo, los negociadores iraníes se mostraron optimistas.

Los mercados apostaron ayer a que, finalmente, habría un pacto. Así, los precios del petróleo cayeron en Europa, ante las expectativas de que un entendimiento permita la reincorporación de Irán al mercado, incrementando la oferta. El crudo de Brent bajó 85 centavos hasta 55,56 dólares por barril.

Las exportaciones de iraníes de petróleo cayeron desde un nivel de 2,2 millones de barriles por día en 2011 a cerca de 1,3 millón en la actualidad debido al embargo instaurado por Estados Unidos y la Unión Europea con el objetivo de frenar el programa nuclear. Un levantamiento de las sanciones llevaría al país de vuelta al mercado, con una oferta de cerca de un millón de barriles adicionales por día, en un momento en el que las plazas ya están inundadas.

Agencias ANSA, AFP, EFE y Reuters, y Ámbito Financiero

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