Pese a las tensiones a nivel global producidas por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, en el corto plazo la Argentina se podría ver favorecida debido a un aumento en los precios locales de exportación. Así lo indicó un informe de la consultora Quantum Finanzas, la cual estimó que "si el conflicto se mantiene, Argentina podría tener una muy buena campaña 2018/19, producto de recuperación de los volúmenes y de precios, más elevados que los anticipados previo al inicio del conflicto". Como resultado, el país podría recibir "ingresos adicionales por el orden de u$s9.000 millones-u$s 10.000 millones (2,5% del PBI), aportando al crecimiento y a la reducción del déficit de cuenta corriente".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La consultora que lidera el exsecretario de Finanzas Daniel Marx recordó que la campaña agrícola 2017/18 tuvo impactantes complicaciones, ya que "la cosecha de la soja cayó 31% respecto de la campaña precedente, lo cual significó una pérdida de u$s8.000 millones en el valor de la producción". "Estimaciones recientes del Departamento de Agricultura de Estados Unidos indican que para la campaña 2018/19 es posible esperar una cosecha de 118 millones de toneladas, considerando los tres principales cultivos: soja, maíz y trigo", indicó. "Incluso la cosecha de soja y maíz volvería a los niveles de la campaña 2016/17, de 55 y 41 millones de toneladas, respectivamente", agregó.
Al aumento de las cantidades se le suma el conflicto comercial entre las dos principales potencias del mundo, que está generando un incremento en los precios de algunos de los productos agrícolas de exportación local, en particular, el de la soja". "La imposición de China de un arancel del 25% a las exportaciones de ciertos productos provenientes de EE.UU. genera un desvío, que ahora podría buscar abastecerse más de los otros mayores productores de soja: Brasil y Argentina", y "el efecto sobre el precio local de ese desplazamiento no es menor", sostuvo Quantum.
La consultora calculó que a principios de año, previo al conflicto comercial, el diferencial entre el precio de la soja local (antes del pago de retenciones) y el de Chicago era prácticamente nulo. "Desde ese momento se dispara a niveles de 50-60 u$s/tonelada, a favor del precio local", precisó. En esta línea, remarcó que "EE.UU., Brasil y Argentina son los principales productores de soja del mundo, con excedentes de exportación, mientras que China el principal importador (65% del total importado mundialmente)". Y consideró que "la imposición tarifaria del 25% funcionó como factor de presión sobre los precios de los otros productores con excedentes de exportación", lo que podría traer efectos positivos en el corto plazo para la Argentina.
Dejá tu comentario