El Gobierno alemán comenzó a articular su respuesta a EE.UU. por el espionaje a la canciller Angela Merkel. Si alguien aquí, en la embajada o en algún otro lugar, es responsable o se lo encuentra culpable de este asunto, será sancionado, y si es diplomático deberá abandonar el país, afirmó el ministro del Interior en funciones, Hans-Peter Friedrich. Sin embargo, agregó, no se debe cometer el error de poner en duda el conjunto de las relaciones bilaterales entre ambos países, a las que calificó de buenas y necesarias.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario