El departamento de Justicia y 17 Estados de EE.UU. demandaron a AmEx en 2010, basándose principalmente en los contratos acordados con los comercios que aceptaron su tarjeta. Las autoridades estadounidenses argumentaron que AmEx prohíbe a los comerciantes que sugieran a sus clientes que paguen con otras tarjetas de crédito menos costosas que las del grupo.
Sin embargo, el juez Nicholas Garaufis, de Brooklyn, no obligó a la empresa a poner fin a esas prácticas en forma inmediata y en un fallo de 150 páginas propuso a las partes negociar un acuerdo para regular el sector que cumpla con las leyes antimonopolio. Señaló que la política comercial de AmEx es una "restricción ilícita de la competencia" y prometió anunciar sanciones ulteriormente.
Durante el juicio, que se celebró el verano pasado en el hemisferio norte y duró siete semanas, el consejero delegado de la financiera, Kenneth Chenault, testificó que la reputación de su compañía se ve perjudicada cuando los establecimientos discriminan el uso de sus tarjetas. Ayer mismo AmEx expresó en un comunicado sobre la decisión judicial: "Creemos que se trata de una decisión equivocada que no sólo no beneficiará a los consumidores sino que dañará la competencia". La firma también anunció la intención de apelar el fallo.
Según los documentos judiciales, American Express tenía en circulación unos 53,6 millones de tarjetas en 2013, mientras que Visa superaban 254 millones y en Mastercard los 178 millones.
La semana pasada la empresa anunció que a partir de abril de 2016 perderá la exclusividad con el grupo de tiendas mayoristas Costco, cuyas ventas superan u$s 113.000 millones y hasta ahora solo permiten el pago con tarjetas de American Express.
| Agencias AFP y EFE |

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