9 de julio 2010 - 00:00

Fariñas levantó la huelga de hambre y hay euforia entre disidentes cubanos

El opositor Guillermo Fariñas es ayudado a levantarse por el médico Ismel Iglesias. Abajo, Mireya Penton, madre del disidente Lester González, muestra una foto de su hijo. Es uno de los cinco que saldrán libres en las próximas horas.
El opositor Guillermo Fariñas es ayudado a levantarse por el médico Ismel Iglesias. Abajo, Mireya Penton, madre del disidente Lester González, muestra una foto de su hijo. Es uno de los cinco que saldrán libres en las próximas horas.
La Habana - Los hechos se aceleran en la Cuba de los Castro. El disidente Guillermo Fariñas puso ayer fin a la huelga de hambre que comenzó hace más de cuatro meses, ante el compromiso asumido ante la Iglesia por el régimen comunista de liberar a 52 presos políticos, cinco de los cuales serán excarcelados de forma inminente y viajarán a España en los próximos días. La Iglesia difundió, además, los nombres de quienes serán liberados.

Tras un ayuno que ayer cumplió 134 días, en medio de un clima de emoción y euforia de la disidencia, Fariñas decidió suspender su protesta, al menos durante cuatro meses. Ése es el lapso en el que el régimen de los Castro negoció con la Iglesia para terminar de liberar a todos los presos que quedaban en la cárcel del «grupo de los 75», que fueron condenados en juicios arbitrarios y sumarísimos tras la ola represiva de la Primavera Negra de 2003.

El psicólogo y periodista de 48 años anunció el abandono de su ayuno en un comunicado firmado ante una comisión de miembros de organizaciones disidentes que lo visitó en el hospital de la ciudad central de Santa Clara, donde permaneció internado desde el pasado 12 de marzo.

Fariñas comenzó su huelga de hambre tras la muerte del preso político Orlando Zapata, en el mes de febrero, para exigir la libertad de los opositores encarcelados que están enfermos.

Su estado de salud se había transformado en una seria amenaza para su vida, pero también para la imagen del régimen, que iba a pagar un alto costo internacional, pese a que ya carece de toda autoridad moral, con la excepción de sectores marginales de la izquierda europea, y otros más amplios de Latinoamérica.

Los médicos habían diagnosticado que Fariñas depone su protesta en estado crítico, debido a una trombosis en la yugular.

La decisión de este disidente emblemático coincidió con el anuncio de que los primeros cinco presos en quedar liberados serán Antonio Villarreal, Lester González, Luis Milán Fernández, José Luis García Paneque y Pablo Pacheco Ávila, según informó la Iglesia Católica cubana.

Nervios

En un comunicado, el Arzobispado de La Habana señaló que estos opositores «podrán salir rumbo a España en los próximos días».

«Estoy muy nerviosa, pero contenta porque va a suceder», dijo por teléfono Moralinda Paneque, madre de José Luis García Paneque, de 44 años y condenado en 2003 a 24 años de cárcel.

«Sabía que este momento algún día llegaría, pero no así tan rápido como hoy», agregó.

Mireya Pentón, madre del disidente Lester González, de 33 años y condenado a 20 años, agradeció a los gestores de la medida. «Tengo mucha alegría, estoy muy agradecida por esas conversaciones del Gobierno y la Iglesia, y del Gobierno de España también», dijo.

Según dijeron fuentes de la disidencia, el propio cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, se puso en contacto telefónico con estos presos para comunicarles su liberación.

Además, el Gobierno de Raúl Castro comunicó a la Iglesia que otros seis presos políticos serán «acercados» a centros penitenciarios de sus provincias de origen.

Estas acciones son fruto del proceso de diálogo de la Iglesia Católica de la isla con el Gobierno de Raúl Castro, abierto el pasado mes de mayo.

Las gestiones de la jerarquía católica de la isla contaron con el «acompañamiento» del Gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, viajó a comienzos de esta semana a la isla para ultimar las negociaciones. Moratinos, que ganó en los hechos una batalla ante la oposición conservadora española y otros gobiernos europeos, que abogaban por sanciones severas al régimen e interrumpir todo diálogo, anunció que los 52 presos podrán viajar a España «si así lo desean» acompañados de sus familias. Uno de los aspectos de estas liberaciones no aclarado plenamente es si estos opositores tendrán que abandonar Cuba de forma obligada.

Agencias EFE, Reuters, DPA y AFP

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