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Fattoruso y Jacinto: concierto de jazz de lujo en el CCK
Con un concierto excepcional se presentaron Hugo Fattoruso y Hernán Jacinto, en el CCK, en el que ofrecieron un menú ecléctico y repleto de gozosas improvisaciones.
El primer concierto tuvo lugar en la Sala Argentina, dentro del ciclo "A dos pianos", que en esta oportunidad reunió a un gigante de la música rioplatense, el uruguayo Hugo Fattoruso en una doble performance de piano acústico junto a su colega argentino Hernán Jacinto, en la que exploraron las ilimitadas posibilidades del jazz para fusionar géneros, desde la música popular a la clásica en todas sus variantes.
Ambos pianistas fascinaron al público que llenaba el lugar casi al tope sin necesidad de mediar palabra entre ellos y su audiencia. Probablemente debido a las características de la sala, un imponente escenario ascético coronado por el doble juego de pianos Yamaha y sólo dos músicos, el por lo general menos misterioso Fattoruso optó por dejar que la música hable por sí sola, interpretando junto a Jacinto temas propios y covers de orígenes tan variados como "Drive My Car", de Los Beatles; o "Alfonsina y el mar", de Ariel Ramírez.
Decir que Hugo Fattoruso es un músico de jazz es quedarse corto. El líder de los legendarios Shakers y del mítico grupo de jazz- rock Opa envolvió el público en sus climas sonoros, y al final estalló una ovación tratando de que el concierto se extendiera más (algo que no puede suceder debido al cronograma del centro cultural). Algo a destacar fue ver a un Fattoruso en su mejor forma, disfrutando especialmente de las improvisaciones y contrapuntos con Jacinto, además de turnarse con algún instrumento de viento o tararear, bien al estilo uruguayo, algún pasaje musical.
Inmediatamente después, en el escenario de una sala de dimensiones épicas como "La Ballena Azul", Daniel Camelo y su Boris Big Band dieron una clase magistral del jazz de la era del swing y las grandes bandas, pasando de Duke Ellington a Charlie Mingus en una de sus rigurosas crónicas de la historia de este estilo. El público también agradeció con efusivos aplausos al final de cada tema. Ambos conciertos sirven para entender que, si bien el jazz siempre tendrá su sitio en los pequeños bares especializados, llevar esta música a estos escenarios de alto nivel es importante, a lo cual debe sumarse la entrada gratuita.


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