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Fecha incierta para debut del Irízar
Aún no se conoce cuándo finalizará la gran reparación del rompehielos Almirante Irízar, parado desde 2007, cuando un incendio en la sala de máquinas lo dejó en peligro de hundimiento.
El 15 de septiembre de 2009, el entonces jefe de la Armada, almirante Jorge Godoy, firmó el contrato de modernización y reparación con Mario Fadel, presidente del astillero nacional Tandanor que se hizo cargo del trabajo.
El cronograma previsto por Tandanor, contratista principal y director de la obra, preveía la entrega en 28 meses a partir de la firma del contrato. El Plan de Trabajo Preliminar fijó el hito para el 19 de abril de 2011. No se cumplió. En mayo de 2010, Mario Fadel, presidente de Tandanor, afirmó que "estará listo para la campaña antártica del 2011/2012". El catamarqueño Fadel enfrentó en 2011 el primer problema de gestión, el desmanejo con ABB SA, la principal subcontratista encargada nada menos que de la modificación del sistema de propulsión que pasó de ser corriente continua a alterna, produjo un retraso de más de un año en el plazo global de la reparación. Los baches de gestión de Tandanor no son nuevos; en 2010 tuvo un percance con otra subcontratada, Sener, derivado de interrupciones en la cadena de pagos que luego Fadel diluyó en una gacetilla. El 25 de septiembre de 2012 se firmó el Acta de Modificación Contractual actualizando el cronograma de obras y fijando como término para la finalización de las reparaciones el 30 de noviembre de 2013. Lapso que la marcha actual de la reparación pone en duda una vez más.
En agosto de 2012, Arturo Puricelli recorrió por dentro la obra de modernización del Irízar y dijo que el rompehielos "hará pruebas de mar en agosto de 2013 y la campaña antártica a fines de ese año". Luego, en enero de 2013 el ministro blanqueó lo sucedido con ABB; admitió -en público- retrasos y que "se perdió casi un año de trabajo por un problema administrativo con la empresa que había ganado la licitación para hacer el nuevo sistema eléctrico del rompehielos". No arriesgó fin de obra porque, según informes técnicos periódicos, la entrega está comprometida por varios ítems críticos que aún están inconclusos. Se mencionan atrasos en la certificación de los trabajos que integran los eventos D 4 y D 5, entre ellos, estanqueidad del tanque 2 (de combustible) que produce a su vez demoras en obras asociadas con esa estructura, por caso la frigorífica, el montaje de calles de cables de media y baja tensión acumula una demora de alrededor de dos meses, mobiliario, las puertas estancas y los pisos y contrapisos de los baños modulares, hay trabajos pendientes en las grúas y cámaras frigoríficas que podrían estar listos para fines de mayo de 2013, consigna el documento. El problema mayor está en la sala de máquinas, la instalación de tuberías está en un 50%, pero se ha empleado el 75% del tiempo programado para la tarea. Las demoras en los trabajos de instalación de equipos, tuberías y cableados, citados precedentemente, pueden interferir significativamente en el inicio y programación de las pruebas de puerto y afectar la finalización de las reparaciones, concluye el informe.
La radiografía dejó demudados a los usuarios del navío, los marinos que observan impotentes cómo se esfuma el debut del Irízar en la campaña antártica 2013-2014.
La Armada aceptó el precio de 90 millones de dólares, -346,5 millones de pesos, la divisa costaba en 2009 $ 3,81 y $ 3,85 en la punta compradora y vendedora-, que puso Tandanor por la entrega llave en mano del rompehielos.
Defensa había rechazado la oferta del astillero finlandés constructor del Irízar, la planta Wartsila, que pidió por el mismo trabajo a finalizar en el igual plazo 94 millones de euros, 545 millones de pesos a la cotización de aquel año.
En el informe de situación que periódicamente se elabora para conocimiento de la Armada, aparece que a fines de octubre de 2012 se han pagado a Tandanor 428.796.016 pesos. También se consigna que hay más adicionales en curso que elevan el monto del contrato a $ 492.267.777.
Transcurrieron casi cuatro años, el barco no está listo y las previsiones indican que la ampliación del monto contractual llegará al mismo valor de la oferta finlandesa desechada.


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