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Ferry se reinterpreta a sí mismo en disco único

Ya desde sus primeros discos solistas de los años 70, Bryan Ferry mostró su creatividad para los covers. Con el tiempo, Ferry se dedicó a grabar todo tipo de discos basados en temas ajenos, desde su «Dylanesque» al superéxito de 1999 «As time goes by», dedicado a acentuar su eterna imagen de dandy al interpretar canciones clásicas de las décadas del 30 y 40. La mayoría de los músicos que participaron en ese disco, ahora forman parte del nuevo proyecto del ex Roxy Music. Esta Bryan Ferry Orchestra es una de las ideas más originales en materia de covers, pero no de otros autores, sino propios. Desde «Slave to love» o «Reason or Rhyme» de sus trabajos solistas a «Do the strand» o «Love is the Drug» de Roxy Music, algunas de las canciones clave en los 40 años de carrera de Ferry vuelven a sonar pero en versiones instrumentales con arreglos de jazz de los años 20 y 30. Increíbles combinaciones y contrapuntos de clarinetes, trompetas, saxos, banjos y ukeleles (y por supuesto el piano del arreglador Colin Good) recrean, al estilo Louis Armstrong o Duke Ellington, hits como «Avalon» o «Dont stop the dance», pero también clásicos de la psicodelia setentista como el oscuro «The Bogus Man» convertido en un blues tipo Cotton Club. Entre los momentos culminantes de este disco único hay un antológico «Virginia Plain» que realmente parece salido de algún film con chicas descocadas desmadrándose en un salón de baile de los tiempos de la ley seca. Claro que el hecho de que Ferry no cante nunca y se limite al rol de director de orquesta puede resultar un poco raro a los desprevenidos que piensen que éste es sólo otro disco solista de Ferry, un talento que evidentemente nunca piensa dejar de probar ideas nuevas.
Diego Curubeto


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