12 de octubre 2016 - 00:00

Festejó Temer su prueba de fuerza al lograr en Diputados el tope del gasto público

El sucesor de Dilma Rousseff habló de una “victoria mayúscula”. La izquierda critica que también se limiten las partidas de salud y educación que, al no seguir el aumento poblacional, sufrirán un severo ajuste.

PRIMERA VICTORIA.  Michel Temer consideró el voto en el Congreso a su recorte como un espaldarazo del Parlamento a su Gobierno.
PRIMERA VICTORIA. Michel Temer consideró el voto en el Congreso a su recorte como un espaldarazo del Parlamento a su Gobierno.
Brasilia - El Gobierno de Brasil vivió ayer con euforia el resultado de la votación de una enmienda constitucional en la Cámara de Diputados que permitirá congelar en términos reales el gasto público por los próximos veinte años, algo que, espera, signifique una fuerte señal hacia los inversores.

El presidente, Michel Temer, que convirtió a ese proyecto en la base de su programa de gobierno, afirmó que se trató de una "victoria mayúscula" y destacó que la "mayoría expresiva" que lo acompañó "es una señal clara del compromiso del Congreso con el equilibrio fiscal y con el rescate de la responsabilidad", dijo el portavoz oficial Alexandre Parola. "El presidente Michel Temer recibió con mucha satisfacción" la votación en la Cámara baja, añadió el vocero presidencial en la noche del lunes. En su afán de asegurar un elevado apoyo para la norma, Temer retiró de sus cargos temporalmente a tres ministros, que también son diputados, para que volvieran por algunas horas al Congreso.

Finalmente, la Cámara de Diputados aprobó el lunes a la noche por una amplia mayoría de 366 votos contra 111, la Propuesta de Enmienda Constitucional 241 (PEC 241) que determina que el gasto público no aumentará hasta 2037 en términos reales.

Dado que se trata de una enmienda constitucional, debe ser acompañado por tres quintos de los miembros de cada cámara en dos votaciones, piso que el lunes a la noche era de 308 sufragios. A la primera votación en Diputados deberá seguir otra en dos semanas para luego ser votada también dos veces en el Senado.

Durante los próximos veinte años, a partir de 2017, el Estado aumentará sus desembolsos sólo en función del aumento de la inflación del año anterior, sin tomar en cuenta el crecimiento demográfico de un país de 205 millones de habitantes. Esto, sobre todo en lo que hace a las partidas de educación y salud, recibió fuertes críticas de la izquierda, que denunció un fuerte ajuste real de esas partidas.

La así llamada "PEC del techo del gasto" busca frenar el creciente peso del endeudamiento del Estado (actualmente cerca ya de un crítico 70% del PBI) y corregir el creciente déficit fiscal, que este año será de 170 mil millones de reales (casi 60 mil millones de dólares).

Hasta ahora, los fondos del Estado para salud, educación y seguridad se incrementan por encima de la inflación del año anterior.

Fortalecido por el resultado, el Gobierno sale ahora a disciplinar a los disidentes de su base parlamentaria, que se nucleó sobre todo en torno al Partido del Movimiento Democrático Brasileño de Temer (PMDB) y del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

El ministro jefe de la Casa Civil (jefe de gabinete), Eliseu Padilha, advirtió ayer que se castigará a los diputados de la base oficialista que votaron contra la enmienda.

A pesar de la amplitud de la victoria, el Gobierno va a analizar lo actuado por todos sus diputados y pondrá la mira sobre todo en el Partido Socialista Brasileño (PSB), que controla el Ministerio de Minas y Energía y que entregó 10 votos a la oposición al techo del gasto.

Agencias ANSA y EFE,


y Ámbito Financiero