La agencia de calificación Fitch bajó ayer cinco escalones la nota de la deuda soberana de Argentina de «B» a «CC», y consideró «probable» un default en el país, luego del fallo de Thomas Griesa que obliga a pagar u$s 1.330 millones a fondos buitre. «Un cese de pagos es probable», consideró en un comunicado Fitch. En concreto, la agencia aplicó la rebaja en la calificación de la deuda de largo plazo en moneda extranjera. Además, señaló que la perspectiva de la nota de la deuda pública argentina se mantiene en «negativa», por lo que una nueva rebaja no puede excluirse en los próximos meses.
La nota que Fitch atribuye ahora a la Argentina se ubica a dos escalones de la categoría DDD, que corresponde a emisores en default de pago.
El 15 de diciembre vencen u$s 3.100 millones de la deuda reestructurada, a los cuales se agregan ahora los u$s 1.330 millones que deben ser pagados según la Justicia de EE.UU. a acreedores que no se plegaron al canje. «Un solo pago no realizado podría desencadenar una cascada de defaults de pago sobre todos los títulos de deuda emitidos bajo régimen de derecho internacional», consideró la agencia calificadora.
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