8 de marzo 2012 - 00:00

Francés reconoció apoyo de Mitterrand en guerra del 82

François Mitterrand
François Mitterrand
Un técnico francés reconoció ayer haber trabajado en la Argentina durante la guerra de las Malvinas con un equipo de la firma aeronáutica Dassault para realizar «tests de validación» de misiles Exocet en los aviones Super Etendard argentinos. Lo hizo en un reportaje de la revista francesa Le Marin y motivó una reacción inglesa a través de un programa de la BBC emitido el lunes, en el que afirma que Francia tuvo un doble juego durante ese conflicto de 1982.

A pesar del embargo inmediato declarado por el entonces presidente francés François Mitterrand a la venta de armas y la asistencia a la Argentina, un equipo técnico del constructor aeronáutico francés Dassault estaba presente del lado argentino durante la guerra (2 de abril-14 de junio de 1982) y contribuyó al buen funcionamiento de los misiles Exocet, según la BBC.

El jefe de esa misión, Hervé Colin, había confirmado en 1982 la existencia de ésta a una periodista del Sunday Times, pero la BBC no logró contactarlo para su reportaje y Dassault se declara incapaz de decir, 30 años después, si había o no un equipo en la Argentina.

Pero la revista francesa Le Marin publicó el testimonio de un técnico, especialista en electrónica de la empresa de defensa Sagem, que explica detalladamente cómo ayudó en abril de 1982 al equipo de Dassault, supervisado por Colin, en la base aeronaval Comandante Espora, situada cerca de Bahía Blanca (provincia de Buenos Aires), indicó a la AFP André Thomas, redactor jefe del semanario.

«Fin de semana de Pascuas, entre el 9 y el 11 de abril (...), trabajamos intensamente en la validación Exocet de cada avión haciendo todos los tests necesarios con los equipos de control que descubrimos, la maleta lanzamisiles 1º y 2º niveles, los blancos, parámetros y disparo, la valija Arinc, la caja del puesto piloto y el tanque de 1.100 litros bajo el ala izquierda», dice en su testimonio, publicado en diciembre de 2010 y enero de 2011.

Cuatro aviones

«El 11 de abril por la noche, terminamos por poner cuatro aviones listos para vuelo validados misil, no el quinto avión porque habíamos canibalizado varias cajas para paliar las averías en los cuatro primeros», prosigue el técnico en esa entrevista, de la que Le Marin guardó una grabación sonora.

«Los Super Etendard fueron a Río Grande (...) Una vez que los aviones partieron de allí, no tuvimos más noticias. Hasta que nos enteramos por la radio argentina de la situación del Sheffield que acababa de ser hundido por un Exocet argentino» el 4 de mayo, agregó el técnico, que pidió ser identificado solamente con las iniciales C.L.

El semanario Le Marin dice poseer documentos oficiales que confirman que ese técnico efectuó realmente, como él lo dijo, una misión en la Argentina para proveer asistencia técnica sobre los nuevos sistemas de navegación Sagem ULISS 80 con los que estaban equipados los aviones Super Etendard de la Marina de guerra argentina, indicó su redactor jefe.

El ministro de Defensa británico durante la guerra, John Nott, acusó a Francia de «duplicidad» y «traición». Nott había escrito en sus memorias que Francia fue «el mayor aliado» de Gran Bretaña en la Guerra de Malvinas, aunque ahora criticó duramente a esa nación luego de haberse enterado de la nueva evidencia. «Le pedimos al expresidente francés François Mitterrand que no les diera asistencia a los argentinos», afirmó Nott a la BBC. «Si me preguntan: ¿fueron los franceses traicioneros? La respuesta es: por supuesto que lo fueron, y siempre lo han sido», agregó.

Treinta y dos soldados británicos murieron en mayo de 1982, cuando misiles Exocet fueron utilizados para atacar al destructor HMS Sheffield y a buques Atlantic Conveyor. Pierre Lethier, exjefe de personal de la Agencia de Inteligencia francesa DGSE, declaró a la BBC que su oficina sabía acerca de la presencia del equipo técnico de Colin, pero agregó que ese grupo era utilizado por París para obtener información de Inteligencia de las Fuerzas Armadas argentinas. «Para eso existen las tareas de Inteligencia; necesitamos fuentes. Teníamos dificultades para penetrar al Ejército argentino durante el conflicto por las Malvinas. Así que cuanta más ayuda teníamos, mejores éramos», subrayó el exjefe de espionaje.

Lethier negó, sin embargo, que París supiera de las actividades del equipo, alegando que ellos «bordearon un acto de traición, o desobediencia al embargo. Está claro que si el jefe de Estado en Francia firma un embargo, es un embargo. Punto final», aseveró.

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