Los 300 empleados de una firma de mantenimiento que trabaja para la siderúrgica Siderca, en Campana, mantendrán los puestos que se hallaban en riesgo luego de un acuerdo entre el gremio metalúrgico y las dos compañías, impulsado por el Ministerio de Trabajo bonaerense. Se trata de un conflicto que arrancó en agosto cuando Siderca, del Grupo Techint, comunicó su intención de rescindir el contrato que mantiene con su tercerizada Comau, a cargo de las tareas de limpieza y mantenimiento.
La cartera laboral, que encabeza Oscar Cuartango, dictó la conciliación obligatoria por un plazo de 15 días y alegó que la continuidad de las negociaciones entre las partes resguardó los puestos de trabajo que se encontraban en debate. La planta siderúrgica trabaja a sólo una porción minoritaria de su capacidad instalada producto de la baja en la demanda internacional de tubos sin costura para la actividad petrolera, consecuencia a su vez de la caída en el precio de ese insumo.
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