La cifra es de menos de un tercio la conseguida en 2009, cuando la entidad que entonces presidía Martín Redrado ganó $ 23.500 millones. Aquel resultado había sido excepcional, por dos factores: la mayor devaluación del tipo de cambio y la muy fuerte suba de los títulos públicos.
Pero en 2011 el panorama resultó diferente. La suba del tipo de cambio se ubica por ahora en el 8% (pasó de $ 3,98 a $ 4,30), un evolución exigua en relación con lo que se esperaba a principios de 2011. Y la evolución de los bonos tampoco fue favorable. Al contrario, el riesgo-país aumentó en el año casi un 80%, lo que revela la caída de precios sufrida a lo largo de 2011 y el aumento de las tasas de interés.
El resultado proyectado para 2011 no es definitivo. La variación puede estar por el lado del ajuste del tipo de cambio: si en estas dos últimas semanas hábiles que restan para que termine 2011 se produce una suba importante del valor del dólar, esto impactaría en el cálculo de reservas medidas en pesos, mejorando el balance del Central.
Otros motivos
Hay otros factores que juegan en contra de la rentabilidad obtenida por el BCRA:
El Ministerio de Economía, por lo tanto, se verá afectado el año que viene por partida doble. Además de las menores ganancias del BCRA, el nivel de reservas que se utilizarán para cancelar deuda pública caerá casi a la mitad. De los casi u$s 10.000 millones que se aplicaron este a través del Fondo de Desendeudamiento, el año próximo se pasará a u$s 5.200 millones.
Con menos reservas y menores utilidades, al BCRA aún le queda un instrumento que este año sólo fue aplicado parcialmente para satisfacer las necesidades de caja del Gobierno: los adelantos transitorios, es decir, préstamos en pesos que la autoridad monetaria efectúa al Tesoro. Ya en los últimos tres meses se notó un incremento significativo de este financiamiento, que se elevó en cerca de $ 10.000 millones.
Pero el stock de adelantos hoy se ubica en $ 56.000 millones, cuando el tope podría superar los $ 80.000 millones para todo 2012. Esto significa que aún podrían aplicarse más de $ 25.000 millones a favor del Tesoro. El límite surge de los niveles de base monetaria y recaudación anual.
Claro que en la medida que se hace uso y abuso de este tipo de herramientas, todo termina reflejándose en un mayor nivel de inflación.
Justamente, el directorio del BCRA ya empezó a discutir el Programa Monetario 2012, que deberá estar listo para presentar al Congreso antes de fin de año. De allí surgirá un aspecto clave de la política económica del año próximo: hasta dónde llegará la emisión de pesos por parte del Central y si habrá efectivamente algún tipo de ajuste desde el punto de vista monetario, tal como se está apuntando desde el punto de vista salarial (y eventualmente del gasto público). Este año, la expansión de dinero se ubicó en niveles cercanos al 35%, pero tocó picos del 40% a mediados de año.


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