23 de junio 2009 - 00:00

Giro: Kirchner prometió discutir coparticipación

Hugo Moyano ya no se baja de los escenarios de campaña. Estuvo con Cristina de Kirchner y también junto a Néstor Kirchner en el otro acto en Avellaneda.
Hugo Moyano ya no se baja de los escenarios de campaña. Estuvo con Cristina de Kirchner y también junto a Néstor Kirchner en el otro acto en Avellaneda.
Néstor Kirchner metió ayer en la agenda de campaña un capítulo olvidado: el reclamo histórico de la provincia para mejorar el reparto de fondos coparticipables, asunto que el patagónico no corrigió cuando fue presidente, pero que, ahora, promete discutir en el Congreso.

En Avellaneda, durante un acto convocado por la Federación de Empleados Municipales, donde compartió escenario con el jefe de la CGT, el camionero Hugo Moyano, Kirchner habló de recuperar para la provincia «los seis puntos perdidos» de coparticipación.

El ex presidente habló de «empezar una larga tarea que pasa por la recuperación» de la coparticipación. Es su primera referencia en la campaña y blanquea un proyecto que analiza el Gobierno: «dolarizar» el fondo del conurbano para dar más fondos a Buenos Aires.

Pero las promesas son inasibles. En 2005, en pleno cruce con Chiche Duhalde, con su esposa ahora presidente como candidata a senadora, Kirchner prometió trabajar para dotar de autonomía financia a la provincia. Pasaron casi cuatro años y nada de eso ocurrió. Cuando gobernó, se negó a discutir, además, cualquier cambio a la Ley de Coparticipación. «Es un reclamo del FMI», dijo para justificar esa negativa.

Esta vez, sin embargo, hay un factor que lo hace más factible: el plan «dolarizador», que permitiría llevar del 1,5% al 4,5% el porcentaje del Impuesto a las Ganancias que se gira a la provincia, tiene una lógica política en torno a una posible pretensión de Kirchner de ser gobernador en 2011.

Además de una vindicación de la «copa» para los bonaerenses, Kirchner se replegó sobre los propios al plantear que su Gobierno levanta los principios históricos del peronismo y, para dar una señal más en ese sentido, se mostró con dirigentes de la CGT.

En Avellaneda estuvo con los municipales que ordena Rubén «Cholo» García mientras que pasado el mediodía su esposa, Cristina de Kirchner, participó de la reinauguración del hotel del sindicato de La Fraternidad que comanda Omar Maturano, socio táctico de Moyano.

Kirchner y la Presidente unificaron discurso para pedir el voto: el patagónico convocó a dar una «lección histórica», y su esposa convocó a hacer un voto «en defensa propia». Ambos, a su modo, cuestionaron a la oposición, a la que vincularon con la «fiesta de los 90».

Aliados sólidos -al menos hasta el 28-J-, los gremiales se plegaron a ese juego: Maturano dijo que «los trabajadores» apoyan el proyecto K y Moyano se despachó contra Mauricio Macri por su planteo de reprivatizar algunas de las empresas estatizadas durante el lustro Kirchner.

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