En medio de las urgencias financieras que atraviesan las provincias, un creciente lote de gobernadores ya admite -por lo bajo o en voz alta- que tiene dificultades para afrontar el pago del aguinaldo de diciembre. El escenario se da en el marco de la escalada de protestas gremiales que sacude a más de medio país en pos de una nueva recomposición salarial.
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En las últimas horas, sinceró esta postal el mandatario de Tucumán, el justicialista José Alperovich. «No hay plata para pagar el aguinaldo y el sueldo en diciembre, nos van a faltar entre 25 y 30 millones de pesos», sostuvo, y adelantó que su Gobierno avanzará en nuevos recortes del gasto público para hacer frente a ese compromiso.
El caso de este estado norteño es especial, ya que días atrás Alperovich se comprometió a abonar en diciembre los salarios de noviembre y diciembre juntos, para incentivar el movimiento económico en el marco de las fiestas de fin de año.
En sintonía, el gobernador electo de Corrientes, el radical Ricardo Colombi, dijo que le será «muy difícil» hacer frente al pago del medio aguinaldo. Será el primer gran desafío que deberá asumir tras suceder en diciembre próximo al actual mandatario, el saliente Arturo Colombi. Igual apremio pasa la fueguina Fabiana Ríos, que de por sí paga en forma desdoblada los salarios, desatando la furia de los gremios.
En otros distritos, en sintonía, el cumplimiento del pago del aguinaldo depende de la batalla de los ejecutivos en pos de la obtención de recursos extra, de la mano de la reciente suspensión de algunos artículos de la Ley de Responsabilidad Fiscal, que los libera para gestar nuevos endeudamientos para pagar gastos corrientes, entre ellos los vitales salarios.
Por ese camino transita, por caso, Mendoza, donde el gobernador justicialista Celso Jaque y su ministro de Economía, Adrián Cerroni, intentan que la Legislatura les autorice un endeudamiento por $ 520 millones para llegar con holgura a cumplir con el cronograma de sueldos. Los funcionarios cuyanos dejaron entrever que si se cae finalmente ese proyecto les será difícil afrontar el pago del medio aguinaldo.
En esa línea, el bonaerense Daniel Scioli depende de que los diputados y senadores le avalen un pedido de endeudamiento por $ 2.100 millones para cerrar con tranquilidad el año, en un paquete que incluye el pago del aguinaldo. Una postal parecida se vive en Neuquén, donde ahora el gobernador Jorge Sapag (Movimiento Popular Neuquino) decidió apelar a un fondo petrolero (que se nutre de lo percibido por la prórroga de las concesiones) para gastos corrientes, donde se incluiría el aguinaldo.
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