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Gobernadores rechazan plus salarial que pide Moyano
Los mandatarios temen que este planteo desate una serie de reclamos similares por parte de los empleados estatales, de fuerte peso en el interior del país.
Los caciques provinciales advierten, aunque con matices, que ya acordaron hasta dos incrementos salariales este año debido al impacto de la inflación, pero que ahora la estrechez de las cuentas y los coletazos de la crisis financiera internacional hacen imposible una nueva carga a las deficitarias arcas provinciales.
En este marco de depresión creciente en varios sectores del país, la CGT reclamará otra vez que los empresarios abonen $ 500 como compensación no remunerativa antes de fines de año, «para compensar la inestabilidad y el desfase salarial».
Al respecto, el ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Oscar Cuartango, dijo sin embargo que «están cerradas las negociaciones salariales en la provincia» y aclaró que «las negociaciones paritarias están cerradas por lo menos hasta febrero del año que viene cuando seguramente las volvamos a abrir».
«A esta altura del año y por razones presupuestarias hablar de aumento salarial nos parece totalmente inviable», afirmó.
En tanto, el gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera, adelantó que en la provincia no están en condiciones para ofrecer una nuevo aumento salarial a los empleados estatales.
En sintonía, un ministro de Economía del interior aseguró a este diario que «la preocupación es que estos planteos ejercen presión sobre el sector público de las provincias, y no estamos en condiciones de reabrir este tipo de negociaciones».
Según el funcionario, tradicionalmente «se empiezan por los acuerdos sectoriales privados, y luego anuncian medidas que repercuten en el sector público de las provincias». Sin embargo, se mostró confiado en que Cristina de Kirchner finalmente no accederá a concederle el pedido a Moyano.
En tanto, otro funcionario de Hacienda aseguró que en las provincias «el sector privado es muy chico en relación con el Estado» y que «es altísima la informalidad del sector privado». «En cambio, en Capital Federal y GBA es distinto, porque tienen empresas con muy alto nivel de formalidad», agregó.
«Una empresa chica está aguantando a los empleados. Lo que está planteando Moyano puede agravar la reducción de puestos de trabajo, que va a ser muy fuerte en servicios. Ese sector es fundamental en GBA y puede llegar a generar una caída de empleos. Es poco oportuno el reclamo. Y si se concede, van a tener que levantar
la barrera de la Responsabilidad Fiscal, porque si no es
imposible para las provincias», interpretó además el funcionario.


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