13 de septiembre 2016 - 00:00

Gobierno ayuda a Moyano en OCA para desinflar paro de CGT

Los funcionarios intervinieron para facilitar el pago pendiente de sueldos y una eventual moratoria impositiva. Buscan, además, un nuevo dueño para la empresa postal más grande del sector privado.

Patricio Farcuh y Hugo Moyano
Patricio Farcuh y Hugo Moyano
 El Gobierno confía en desactivar, o al menos desinflar, un paro nacional de actividades lanzado por la CGT para octubre a través de Hugo Moyano, a quien considera todavía un aliado estratégico. La expectativa pasa, en lo esencial, por la colaboración del Ejecutivo en la eventual resolución del conflicto que atraviesa la empresa postal OCA con el atraso en el pago de los salarios de los más de 7 mil trabajadores afiliados al gremio de Camioneros. Por lo pronto, el sindicato levantó anoche el paro que mantuvo por siete días y para hoy se esperaba el cumplimiento de los pagos adeudados, así como señales de un posible cambio en la propiedad de la compañía.

La controversia en OCA, uno de los principales empleadores del gremio de los Moyano, creció en paralelo con el armado de una huelga nacional por parte de la nueva CGT, en conjunto con un sector de los movimientos sociales. En el Ministerio de Trabajo, que convocó para hoy a una audiencia de la empresa y el sindicato, admitieron que desde el Gobierno exploran una solución a la crisis por una deuda multimillonaria bajo tres premisas: el levantamiento de un embargo trabado por la AFIP; el pago de los sueldos atrasados de agosto, y la posible salida del actual dueño, Patricio Farcuh.

Cerca de Moyano admitieron anoche que el capítulo salarial estaba virtualmente saldado, con el pago de casi la mitad de los sueldos adeudados y la chance cierta de la liquidación total hoy mismo. Respecto de la deuda impositiva que la AFIP le achaca a la compañía postal, por aportes y contribuciones patronales no depositados, se cree que el organismo podrá aportar un plan de pagos flexible. Mientras que para hoy se esperan novedades para establecer si seguirá al comando de la firma Farcuh, que siempre estuvo alineado a los planteos del sindicato pero que en el último tiempo había dejado crecer las deudas salariales y previsionales, o bien habrá un cambio de manos avalado por el propio Moyano.

En la cartera laboral el plan es lineal: ofrecer al exlíder de la CGT y mandamás de Camioneros una solución duradera a la crisis en OCA, inclusiva de todos los choferes que se desempeñan para la firma, a cambio de dar de baja la amenaza latente de un paro nacional convocado por la central obrera, o al menos su reemplazo por una medida de fuerza de menor impacto, como una movilización. Ambas alternativas, sin embargo, parecían lejanas anoche por dos razones: la gran mayoría de los gremios de la CGT está embarcada en un posible paro el mes que viene, y el propio Pablo Moyano, que en la actualidad lleva la gestión central del sindicato de choferes, no tiene en sus planes poner freno a la beligerancia que lo caracteriza.

La preocupación del Ejecutivo por la crisis en OCA trazó una línea divisoria con la política adoptada hasta ahora en otros conflictos, como el de la avícola Cresta Roja o la línea aérea Sol, en donde el accionar oficial no priorizó la salvaguarda de los puestos de trabajo. La presencia de Hugo Moyano en la controversia explica el giro en su totalidad.

Dejá tu comentario