- ámbito
- Edición Impresa
Gobierno impuso retenciones en Diputados gracias a aliados
El jefe de los diputados oficialistas, Agustín Rossi, escucha durante la sesión a su aliado socialista K Ariel Basteiro.
Con los palcos repletos de productores rurales que abucheaban los discursos de los diputados kirchneristas en defensa de las facultades delegadas por el Congreso a la Casa Rosada, el oficialismo del Frente para la Victoria, con el apoyo de partidos de centroizquierda, radicales K y agrupaciones provinciales, obtuvo 136 votos a favor, contra 100 en oposición y 7 abstenciones para sancionar un proyecto clave que, vía retenciones, le permitirá al Gobierno de Cristina de Kirchner recaudar más de 20 mil millones de pesos en concepto de derechos de exportación a la producción agrícola.
Al voto de los 110 diputados kirchneristas a favor de la prórroga de facultades delegadas se sumaron los de las legisladoras del Movimiento Libres del Sur Victoria Donda y Cecilia Merchán, de la Concertación de Silvia Vázquez, de los radicales K del neuquino Hugo Prieto, del Encuentro Popular y Social de Vilma Ibarra y de Ariel Basteiro, y de los fueguinos Leonardo Gorbacz y Nélida Belous, entre otros, quienes le devolvieron al oficialismo la gentileza de haber aprobado la semana pasada una iniciativa que eleva los impuestos a los productos electrónicos importados, a pedido de la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos (ARI). Todos ellos ayudaron a alcanzar el quórum de 129 bancas ocupadas para poder comenzar a sesionar y votaron en general el dictamen de mayoría del kirchnerismo. Pero rechazaron en particular el plazo de prórroga por un año ya que defendían la delegación de facultades sólo por seis meses.
La bancada Solidaridad e Igualdad de Eduardo Macaluse y Proyecto Sur del economista de la CTA, Claudio Lozano, prefirieron abstenerse de la votación, medida que en los hechos benefició a la mayoría oficialista. Un párrafo aparte merece el Movimiento Popular Neuquino de José Brillo y Alicia Comelli, quienes de adherir a la candidatura presidencial de Jorge Sobisch pasaron ayer a eludir cualquier rechazo al proyecto kirchnerista.
Desafío
«Ya los escuché, lo que pasa es que no estoy de acuerdo con ustedes», desafiaba el oficialista Alejandro Rossi a los cientos de chacareros, conducidos por el entrerriano Alfredo de Angeli, que ayer coparon los palcos de la Cámara de Diputados para descargar una lluvia de silbatinas y gritos de repudio cada vez que un diputado del oficialismo defendía la prórroga de las facultades delegadas.
«Proponemos que las facultades legislativas vuelvan al Congreso, de donde nunca tendrían que haber salido. Que los derechos de importación y exportación se fijen desde aquí. Queremos fijar esos derechos para los próximos años», respondió el macrista Julián Obiglio. Pero desde el oficialismo, el diputado por Tucumán Alfredo Dato defendió la iniciativa de la Casa Rosada, al sostener que se trata de «un instrumento para poder gobernar» y afirmó que «hacia adelante, el mecanismo de la utilización de las facultades tiene una base consti-tucional y legal que obliga a presentar ante este Congreso».
El dictamen de mayoría aprobado en la sesión especial estipula en su artículo 1°: «Ratifícase en el Poder Ejecutivo Nacional, a partir del 24 de agosto de 2009, por el plazo de un (1) año, y con arreglo a las bases oportunamente fijadas por el Poder Legislativo Nacional, la totalidad de la delegación legislativa sobre materias de administración o situaciones de emergencia pública, emitidas con anterioridad a la reforma constitucional de 1994, cuyo objeto no se hubiese agotado por su cumplimiento». Y además, a pedido de los aliados de centroizquierda, prohíbe la subdelegación en el Ministerio de Economía, como ocurrió con la Resolución 125 sobre retenciones móviles: «El titular del Poder Ejecutivo Nacional y el jefe de Gabinete de Ministros ejercerán exclusivamente las facultades delegadas».
«El dictamen de mayoría que se aprobó en la Comisión de Asuntos Constitucionales contiene todos nuestros reclamos, con la excepción del plazo en que la comisión debe presentar al Congreso el trabajo, que pasó de seis meses a un año. Abortamos de este modo el chantaje que nos proponían las patronales agrarias para rebajar las retenciones a la soja», festejaban anoche Donda y Merchán desde Libres del Sur, ayer aliadas del oficialismo.
El debate había comenzado por la mañana en la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde la peronista Graciela Camaño logró firmar un dictamen de mayoría redactado a medida de la Casa Rosada. UCR, PRO, Coalición Cívica, socialismo, cobismo y peronismo disidente se unieron en un dictamen de minoría que rechazaba de plano la prórroga de las facultades delegadas que le permitieron a los poderes ejecutivos de distintos signos políticos, desde 1999, dictar una biblioteca de 1.900 normas en ejercicio de facultades que le corresponden al Congreso.
El debate continuará la semana próxima en el Senado -ver nota aparte- justamente donde el 17 de julio del año pasado cayeron las retenciones móviles impulsadas por Néstor y Cristina Kirchner.


Dejá tu comentario