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Gobierno negocia con Massa frenar hoy ley antidespidos
Sergio Massa se reunió ayer con Miguel Pichetto. Le avisó que piensa insistir en cambios a la ley antidespidos que incluyan a las pymes. Si no lo logra en Diputados, igualmente votaría el proyecto del PJ.
Es curioso: Massa y Pichetto, cada uno por su lado, jugaron en este tema casi como aliados del macrismo, impulsando proyectos o pedidos de modificaciones que no tenían demasiado destino de éxito. Por lo menos no el que el kirchnerismo quería darle al proyecto más duro que apuraban en Diputados para prohibir despidos, introducir la doble indemnización y todo con retroactividad al 1 de marzo y hasta fin de 2017. La ley Pichetto es mucho más acotada y en ese sentido parecía estar destinada a ser un tapón. El macrismo, sin demasiadas explicaciones, ayudó a trastocar ese esquema y terminó colocando a Pichetto, a quien Macri fustigó públicamente, como el ejecutor más certero de una ley antiempleo (que no está claro si alguna vez quiso) y a Massa peleándose con su propia interna, acorralado por izquierda por el kirchnerismo y a punto de convertirse, si el Gobierno no lo frena en las próximas 24 horas, en el garante para que se apruebe la ley con los votos de su bloque.
Ese es el saldo que quedó ayer del encuentro con Pichetto. El jefe del bloque PJ del Senado se preocupó ayer bien temprano en que el tigrense supiera que no estaba dispuesto bajo ningún concepto a aceptar que se le introduzcan modificaciones al proyecto que votó el Senado.
Cuando salió de su despacho Massa afirmó estar decidido a introducir modificaciones, es decir a poner un puente para que el proyecto se vote en Diputados, pero vuelva al Senado, pero que si lo logra apoyará el proyecto del PJ. Es decir, obligará a Macri a emitir un veto que políticamente le cae en el peor momento.
El Gobierno, contra eso, negociaba ayer con el massismo ofreciendo, inclusive, no avanzar con un veto si se aceptaban versiones light de la ley antiempleo que piden los peronistas. No es probable que Massa tenga resto para poder introducir algún cambio y con eso frenar la ley, ni siquiera dentro de su bloque.
Al final del encuentro de ayer, que duró menos de una hora y que el realidad Pichetto nunca quiso, Massa se mostró ambiguo frente a la prensa, esquivando durante largos minutos decir qué posición asumiría, limitándose a sostener que su idea era la de "darle al proyecto de ley una mirada superadora". Típica frase de la política evasiva.
Finalmente, terminó reconociendo que si sus aportes para "enriquecer" la ley antidespidos no fueran tenidos en cuenta, acompañará de todos modos la emergencia ocupacional.
"Si no se contemplan nuestros aportes, votaremos defendiendo a los trabajadores y protegiéndolos de los despidos, y una forma de hacerlo es acompañando la doble indemnización", admitió.
La ley antidespidos divide aguas en el Frente Renovador: Facundo Moyano y Héctor Daer presionan para que la norma sea votada sin cambiarle una coma; otros tantos opinan en forma negativa sobre la doble indemnización, empezando por Roberto Lavagna, el economista de cabecera de Sergio Massa.
Enfrente está la posición sin fisuras del PJ en el Senado: "La ley fue aprobada por una mayoría contundente. Le transmití a Massa no sólo mi posición personal, sino la del Senado", insistió Pichetto al ratificar la sanción original.
Pichetto agregó que la iniciativa "aprobada es razonable y moderada" al mencionar que "otorga un plazo de 180 días para evitar los despidos sin que ese período pueda prorrogarse. Además, no afecta las inversiones ni está destinada a la creación de nuevos empleos", recordó.
En ese sentido, volvió a rechazar la idea de Massa de excluir a las micro, pequeñas y medianas empresas de la prohibición de suprimir empleos al aseverar que "no se puede discriminar a los trabajadores de una compañía grande de los de una pyme".


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