14 de octubre 2016 - 00:00

Gobierno quiere evitar que CGT fije piso para el bono a privados

La administración de Mauricio Macri confirmó la convocatoria para el miércoles de una mesa de diálogo con la central obrera y los empresarios. Intentarán una negociación sector por sector.

Árbitro. Triaca, clave para acordar con CGT y ahora con empresarios.
Árbitro. Triaca, clave para acordar con CGT y ahora con empresarios.
El Gobierno intentará poner freno al plan de la CGT de fijar en $2.000 la base del eventual bono de fin de año negociado con el sector privado. Será parte del arbitraje que se propuso el Ejecutivo y que arrancará hoy con una gestión del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, para predisponer a los empresarios a sentarse con ánimo acuerdista a la mesa de diálogo convocada para el miércoles que viene. Para la administración de Mauricio Macri, el debate en ese ámbito deberá ser necesariamente "sector por sector", como repiten varios funcionarios involucrados en la convocatoria.

El Decreto 1.092, publicado ayer en el Boletín Oficial, formalizó el llamado a la mesa de Diálogo por la Producción y el Trabajo, que se reunirá por primera vez el miércoles y que contará desde el sindicalismo con la exclusiva presencia de dirigentes de la CGT. En la cartera laboral descartaron de plano la eventual inclusión de miembros de las dos CTA, que ensayan en paralelo el armado de un paro nacional tras esfumarse esa alternativa de parte de la organización mayoritaria.

Aunque hasta ayer no estaban definidos los detalles, se presume que irán a la cumbre del miércoles representantes de las principales cámaras empresarias con mayor peso como empleadores, como la Unión Industrial (UIA), las cámaras de la Construcción y Comercio y eventualmente sectores financieros y del agro.

Los funcionarios se manifestaban ayer confiados con esa convocatoria, sobre la base del entendimiento que alcanzaron el miércoles el triunvirato y la mesa chica de la CGT con Triaca y Mario Quintana, coordinador del gabinete económico, al cabo de cuatro horas de reunión en el gremio de Sanidad. En aquel encuentro el Gobierno accedió a otorgar un bono de fin de año de mil pesos para jubilados que perciben el haber mínimo y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, así como una exención parcial en el pago de Ganancias sobre el aguinaldo. Como continuidad de la intervención oficial, Triaca aprovechará hoy su presencia en el Coloquio de IDEA, en Mar del Plata, para ablandar a los hombres de negocios en la previa de la cumbre.

Desde la central obrera imperaba un optimismo similar, aunque ayer aclararon que el paro no había sido desactivado por completo a la espera de la resolución del miércoles. De acuerdo a la respuesta empresaria al pedido de un bono generalizado para todos los asalariados (se incluirá el mismo planteo para los trabajadores públicos) se dispondrá o no un levantamiento de la medida de fuerza. El objetivo de la CGT, que el Gobierno busca relativizar, es la fijación de un piso de $2.000 y la posibilidad, para los gremios con mayor poder de presión y de actividades más rentables, de elevar ese monto de acuerdo a sus propios contextos.

Ayer eran minoritarias las voces de la organización disconformes abiertamente con el principio de acuerdo con el Gobierno. Hasta Pablo Moyano, secretario gremial de la CGT y número dos de su padre Hugo en el gremio de Camioneros, hasta ahora muy crítico de las gestiones del triunvirato, optó ayer por no pronunciarse públicamente. En la CGT confirmaron que Hugo Moyano se había contactado con los principales referentes de la central para darles su aval a la negociación con el Ejecutivo y desautorizar las palabras rupturistas de su hijo.

En tanto que de ambas CTA, que lideran Hugo Yasky y Pablo Micheli, así como en la Asociación Bancaria y unos pocos gremios más analizan alternativas para confluir en una eventual medida de fuerza en los próximos días.

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