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Gobierno recurre a amigo mexicano para avanzar sobre Cablevisión
El 5 de diciembre de 2012, el fondo Fintech del mexicano David Martínez, socio de Clarín en un 40% de las acciones de Cablevisión, apoyaba la ley de medios y se ponía a disposición del Gobierno.
Así, el Gobierno terminó de blanquear ayer abiertamente que hoy uno de sus principales aliados estratégicos, tal como adelantó el miércoles este diario, es el grupo Fintech Advisory del mexicano David Martínez; casualmente, y por cuestiones del destino, es además el principal socio financiero del grupo Clarín en su principal activo: Cablevisión.
El grupo tiene 15 días para ratificar la notificación y luego comenzaría una etapa de tasación de licencias y los bienes afectados a su funcionamiento y posteriormente la selección de cuáles se licitarán. Lo siguiente será el concurso entre los interesados en adquirirla y, por último, el traspaso al nuevo dueño.
Sabbatella reiteró que ese proceso debe darse "garantizando el servicio y los puestos de trabajo". "A partir de esta notificación empiezan los plazos para la adecuación de oficio. La ley es constitucional y hay que aplicarla", lanzó Sabbatella en la puerta del grupo. Además, insistió en que "es el AFSCA el que determina" luego de "la tasación de los activos". Obviamente no es la intención de Clarín, que ya anunció que continuará litigando dentro de los tribunales locales, especialmente cuando comiencen las tareas de tasación, y que mantiene abierta la alternativa de recurrir a los tribunales internacionales.
Según Sabbatella, Clarín debería seguir la estrategia que le planteó el 5 de diciembre de 2012 el grupo Fintech, ofreciendo su buena voluntad para avanzar en la adecuación que exige la ley de medios, aclarando que su 40% en Cablevisión le impedía tomar decisiones de fondo si el socio mayoritario (Clarín) no accedía a la norma. Fintech Advisory presentó su propuesta a través de un escrito ante el AFSCA firmado por Lucía Rojo Vivot (apoderada), donde aclaraba que según su visión "apoyaba el planteo de incompatibilidad en el manejo de un canal de aire y una operadora de cable", asegurando que entendía que no adecuarse a la ley provocaría "irregularidades y actos no ajustados a derecho". En el escrito el fondo acusó a Clarín de tener problemas de incompatibilidad y que es el grupo el que no accedía a "desprenderse de las acciones". Se mostró además preocupado por las consecuencias de los actos del grupo al no adoptar el proceso ya que "la ley es la ley". Esto alcanza únicamente la situación de Cablevisión. El resto de las adecuaciones del grupo Clarín (radios, canales de aire y cable del interior, etc.) deberán correr la suerte de lo que defina el AFSCA.
Fintech le hacía ese 5 de diciembre un favor impagable al Gobierno, al pronunciarse como socio minoritario de Clarín a favor de la aplicación de la norma y señalar a Clarín como el que no se ajustaba a derecho. Era blanquear que los socios mayoritarios eran los que complicaban la aplicación de la ley. El escrito se coronó con una foto entre Sabbatella y los enviados del fondo en el despacho del funcionario y un comunicado de prensa de Fintech avalando todo lo actuado por el Gobierno en cuanto a su embestida contra Clarín.
Para entender esta posición de la compañía del magnate David Martínez hay que contar la historia de su relación con el país. El dueño del fondo toma contacto con la Argentina comprando deuda en remate proveniente del fallido megacanje de Domingo Cavallo, entre septiembre y diciembre de 2001. Era una operación que realizaban otros colegas de Martínez, hasta ese momento desconocidos en el sistema financiero argentino, como Dart, Elliott Management, Olifant, Blue Angel y Gramercy, entre otros. Desapareció luego de la escena hasta abril de 2003, cuando se conoció que compraba el 20% de Cablevisión, operación que concretó el 2 de marzo de 2005, cuando adquirió otro 40% de la compañía, completando el 60% de las acciones y el dominio de la empresa. Ese mismo año desilusionaría al Gobierno de Néstor Kirchner al negarse a ingresar en el primer canje para la deuda en default y anunciar que se presentaría ante los tribunales de Nueva York para cobrar vía judicial el 100% de sus bonos más los intereses. El 28 de septiembre de 2006 Clarín formalizó la compra de Cablevisión y en los primeros días de diciembre de 2007 Néstor Kirchner, a través de una resolución de la Secretaría de Defensa del Consumidor firmada por Guillermo Moreno avaló la operación. Desde ese momento, Fintech se convirtió formalmente en socio del 40% de la compañía, con Clarín como socio mayoritario con el 60%. Desde 2006, Martínez comenzó lentamente a cambiar la relación con el Gobierno nacional. El 26 de abril de 2006, en el consulado argentino en Nueva York, el mexicano se reunió con Néstor Kirchner y el fotógrafo presidencial, Víctor Buggé, obtuvo la única foto del empresario (fanático del bajo perfil) que circula por internet. Desde ese momento su visión de la Argentina cambió y en 2010 aceptó no sólo ingresar al segundo canje, sino que desde hacía un año había recorrido con sus operarios Italia, Alemania, Estados Unidos y Francia buscando bonistas aún en default que aceptaran venderle sus bonos impagos. Se convirtió así para el Gobierno en un "ex fondo buitre", ahora amigo estratégico de la Argentina. Tuvo como socio en esos días a otro exbonista, Robert Koenigsberger, titular del fondo Gramercy, que también se entusiasmó con la inversión de bonos en default para luego ingresar al canje. Entre ambos aportaron finalmente unos u$s 1.200 millones, que sirvieron para que el segundo canje sea un éxito.
La Argentina, Martínez y Koenigsberger tienen un enemigo: Paul Singer, dueño del Elliott, el fondo que mantiene contra las cuerdas al país en los tribunales de Nueva York y que logró embargar la fragata Libertad en Ghana. La pelea entre Singer y Elliott es, de alguna manera, patriótica: ambos mantienen una encarnizada disputa por el control de la exmultinacional mexicana dedicada al vidrio Vitrium. A Koenigsberger, Singer no le perdona que haya aceptado el canje de deuda y lo haya dejado solo litigando en Nueva York ante el juez Thomas Griessa.
Fintech y Gramercy además son socios en una estrategia financiera clave hoy para la Argentina. Ambos invierten en juicios ganados al país ante el tribunal del CIADI, para luego canjearlos por la oferta del Gobierno de reducir el 45% de los intereses y el 25% de los capitales adeudados, y el pago del resto en bonos a dos años más titular Baade. Martínez y Koenigsberger además están ofreciendo a los holdouts que ganaron el juicio contra el país en la segunda instancia de la Justicia norteamericana comprarles también ese juicio, para luego sumarse al tercer canje lanzado por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino.
Ambos negocios representan miles de millones de dólares; lo que minimiza su participación en Cablevisión. De todas maneras, al ser consultado sobre si aceptaría el AFSCA a Fintech como dueño de Cablevisión, Sabbatella contestó en diciembre que sería una propuesta que "habría que analizar". Pese a ser un fondo norteamericano, y a que la ley de bienes culturales prohíbe la titularidad de los extranjeros de medios de comunicación locales, el funcionario recordó que entre la Argentina y Estados unidos existe "un tratado de reciprocidad".

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