21 de abril 2010 - 20:58

Gobierno rompe acuerdo y devuelve ley al Senado

• Eduardo Fellner rechazará hoy votar el proyecto.
• La oposición avanza con nuevo régimen de control de los DNU

Cristina de Kirchner le ordenó ayer a Eduardo Fellner que rechace hoy la sanción del Senado del proyecto de reforma a la distribución del impuesto al cheque. Lo hizo desde Caracas, antes de volver a Buenos Aires, y cuando el presidente de Diputados ya le había prometido a todos los presidentes de bloque de la oposición que hasta mañana o el viernes no tomaría una decisión sobre esa votación del Senado que cuestiona el kirchnerismo.

Así, Fellner hoy devolverá al Senado la sanción de la ley del cheque desatando una nueva crisis parlamentaria con la oposición que puede derivar en otra parálisis del Congreso, un cuerpo que en los últimos tiempos está acostumbrado a largos descansos entre breves sesiones.

La noticia explotó anoche en la oposición que había salido más temprano de una reunión de jefes de bloque en la oficina de Fellner con un acuerdo de palabra de postergar la decisión del rechazo o no de la sanción que el Senado le dio al impuesto al cheque por 35 votos positivos cuando el kirchnerismo exige que se respeten los 37 votos que exige la Constitución nacional para aprobar todo proyecto que modifique o cree asignaciones de la coparticipación.

En esa reunión con Fellner los presidentes de bloque como Federico Pinedo, Oscar Aguad o Adrián Pérez acordaron posponer el debate sobre el futuro de la ley del cheque. Fellner prometió tomarse más tiempo para analizar las planillas de votación que le llegaron desde el Senado y recién mañana avanzar con una decisión y avanzar sólo con dos sesiones especiales para debatir un proyecto para exigirle al Gobierno que reformule el Presupuesto 2010 y la reforma al sistema de control de los DNU, dejando en suspenso la posibilidad de debatir el matrimonio gay.

Pero en medio de esas conversaciones tanto Cristina de Kirchner como Agustín Rossi redoblaron la presión sobre el presidente de la Cámara.

Anoche Elisa Carrió admitió que, a pesar de los acuerdos, Fellner podría devolver hoy al Senado la ley, pero advirtió que el apoyo comprometido con él llegaba hasta el límite del cumplimiento de la Constitución. Le endilgarán ahora a Fellner que por sí mismo no podía tomar la decisión de rechazar lo votado en el Senado sino que debió someterlo a decisión del recinto de Diputados.

En ese tren llegó a deslizar una amenaza: «El oficialismo no sólo voltea a Cobos, sino que voltea a su propio presidente de Diputados», dijo con relación a la orden de ayer de Cristina de Kirchner a Fellner, «él es un hombre que tiene buenas intenciones pero está terriblemente presionado».

La decisión del presidente de Diputados desatará una nueva batalla entre el kirchnerismo y la oposición esta vez con un conflicto intrapoder. Es decir, entre el Senado y Diputados, una instancia que no se había dado hasta ahora.

En realidad las comunicaciones de un proyecto votado en una cámara hacia la otra no se hacen por la facultad propia que tiene el presidente de cada cuerpo sino por delegación de los recintos.

Cobos comunicó la sanción de la ley del cheque por orden de los senadores y Fellner, para rechazarlo debería consultar a los diputados.

Hoy la oposición intentará sesionar continuando la especial que pasó a cuarto intermedio la semana pasada. Deberá lograr a solas el quórum para debatir el proyecto de resolución de Claudio Lozano que solicita al Poder Ejecutivo que envíe al Congreso una ley correctiva del Presupuesto 2010. Luego, en otra sesión especial, comenzarán a tratar el proyecto que modifica la Ley 26.122 con la que se reglamentó el control de los DNU y el funcionamiento de la Bicameral. «Si no se puede tratar mañana en sesión ordinaria, será el jueves en una especial», dijo ayer el radical Aguad, «el acuerdo incluye sí o sí el régimen de DNU». Para ese momento no estaba claro aun que Fellner tomaría la decisión de rechazar la ley del cheque.

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