"Este es el acta de defunción de ETA", manifestó el ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, desde Bruselas. Según su oficina, estas detenciones dejan sin dirección a ETA y debilitan al conjunto del grupo armado.
El arresto de Plá y Sorzábal supone la eliminación de la estructura de dirección que gestionaba el arsenal de armas y explosivos. ETA no lo entregó ni se disolvió tras anunciar, el 20 de octubre de 2011, el cese definitivo del terrorismo que desde los años 60 costó la vida a más de 800 personas.
A Plá y Sorzábal se les atribuye la lectura del comunicado enviado entonces a dos diarios vascos con el anuncio. Ambos participaron en las negociaciones sobre la posible disolución que hubo en Oslo tras el cese del fuego.
A Sorzábal, de 43 años, se la sitúa en el sector más duro, reacio a finiquitar la existencia de ETA. Tiene un hijo con el exjefe de los comandos Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, alias "Ata", arrestado en mayo de 2010 y que cumple cadena perpetua en Francia.
Plá, de 40 años, fue detenido en Francia en 2010, acusado de ser el responsable de una red de enlace entre los presos de ETA y su dirección. Huyó cuando quedó en libertad al no haber pruebas suficientes y se incorporó a las estructuras del aparato logístico.
"ETA sólo tiene una vía: su disolución incondicional", consideró ayer, tras el golpe, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.
Plá y Sorzábal fueron arrestados en una casa rural de Saint-Étienne-de-Baïgorry, en el departamento de Pirineos Atlánticos (sur), fronterizo con España. Acumulaban varias órdenes de búsqueda y captura e ingreso en prisión.
Junto a ellos fueron detenidos el dueño de la casa y una cuarta persona que el Ministerio del Interior español no identificó.
| Agencias DPA y EFE |

