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Golpe y 100 muertos en Kirguistán (ex URSS)

Estados Unidos, que posee una base militar clave para la logística de sus tropas en Afganistán, siguió de cerca los hechos de violencia desatados ayer en la sede del Gobierno, cuando opositores intentaban tomar el edificio y la Policía abrió fuego, después de un período de fuertes protestas por la situación económica del país.
La ex canciller y símbolo de la llamada «revolución de los tulipanes de 2005», Rosa Otunbayeva, declaró que «el primer ministro, Daniyar Usenov, me entregó personalmente la dimisión». «El poder está completamente controlado por la oposición», que formó un «Gobierno popular», añadió.
El malestar comenzó el mes pasado por el aumento de los precios, en especial del combustible para la calefacción, y de la pobreza, en medio de denuncias de corrupción contra el Gobierno.
Soldados atacaron con armas de fuego a militantes de la oposición que se encontraban en la zona donde está emplazada la sede del Gobierno en Bishkek. Asimismo, los manifestantes irrumpieron en el Parlamento en Bishkek y reclamaron la renuncia del Presidente, mientras fue incendiado uno de los pisos del edificio de la fiscalía general.
Estados Unidos siguió toda la jornada el desarrollo de los hechos, llamando a la «calma» a las partes. «Seguimos la actuación de cerca. Estamos preocupados por las noticias de la violencia, los saqueos, y llamamos a todas las partes para que eviten la violencia y ejerzan moderación», dijo el vocero de Seguridad Nacional, Mike Hammer.
El secretario general de ONU, Ban Ki-moon, se manifestó «shockeado» por las personas muertas en los disturbios, dijo en Moscú su portavoz.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, salió al cruce de algunas versiones y rechazó categóricamente cualquier culpa del Kremlin en el baño de sangre. «Ni Rusia ni funcionarios rusos tienen relación con esos acontecimientos», dijo.
Kirguistán, una ex república soviética con 5,5 millones de habitantes y una economía de base agrícola, fue gobernada desde su independencia en 1991 hasta 2005 por Askar Akayev, que dejó el poder tras una revuelta en la que accedió al poder Bakíev.
Éste fue luego electo en comicios, en julio de 2005, con promesas de desarrollo económico, lucha contra la corrupción y democratización del país.
Enclavado entre Kazajistán y China, los espléndidos paisajes montañosos y nevados han hecho que se conozca popularmente a Kirguistán como la «Suiza de Asia Central».
La mayoría de sus habitantes son kirguizes, una etnia que habla un idioma de origen turco, pero que tiene rasgos físicos mongoles. Cuentan con una importante presencia como minoría en China.
Sus atávicas tradiciones tienen un marcado carácter nómada y como los kazajos rinden un verdadero culto al caballo.
Agencias ANSA, DPA, Reuters y El Mundo


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