7 de agosto 2013 - 00:00

“Graduados” de Oro en un Colón de hambrientos

No es lo mismo llenar el Hilton que el Teatro Colón, de modo que se tuvo que recurrir a muchos extras, en especial para las localidades altas. Muchos famosos se quejaban de que no podían comer, y paulatinamente fueron abandonando la sala en busca de restaurantes. Cuando llegó el Oro a “Graduados”, quedaban muy pocos.
No es lo mismo llenar el Hilton que el Teatro Colón, de modo que se tuvo que recurrir a muchos extras, en especial para las localidades altas. Muchos famosos se quejaban de que no podían comer, y paulatinamente fueron abandonando la sala en busca de restaurantes. Cuando llegó el Oro a “Graduados”, quedaban muy pocos.
Los vitreaux del Teatro Colón como escenografía para que Luli Fernández presentara a las mejores y peores vestidas de la noche del Martín Fierro constituye una metáfora de lo que fue esta nueva edición de los premios a la radio y la TV. Las "celebrities", guiadas por acomodadores y varios productores apurados por comenzar a tiempo, se mostraban encantadas por ser protagonistas en ese teatro histórico, impecable tras su restauración. Algunas lo pisaban por primera vez.

Sin embargo, esa misma porción de estrellas se quejó durante toda la ceremonia de que no hubiera un bandejeo en los cortes, y tan rápido como pudieron se ausentaron de la premiación para salir a cenar. Sería muy poco probable que soportaran, no ya un Wagner, sino el Vals del Minuto sin al menos una bolsita de pop corn. Con razón, Nancy Duplaá se quejó sobre el final cuando "Graduados" recibió el Oro: "Gracias a los pocos que se quedaron", dijo ante una sala tan despoblada como en un concierto de música contemporánea experimental.

Si bien los blancos eran más notorios en el Colón que en un gran salón de hotel, espacio donde se realiza habitualmente la fiesta de Aptra, las ausencias fueron similares: por hambre esta vez, o por exceso de comida, vino y champagne en las ediciones anteriores. También hubo casos como el de Norma Aleandro, quien se descompuso y salió a cenar (no había siquiera un dispenser para tomar agua) o Andy Kusnetzoff, quien dijo que experimentó un pico de hipoglucemia y tuvo que irse antes de las doce a comer. Aunque Telefé fue el canal que más premios ganó, 12 además del Oro, Canal 13, con 9, recibió un fuerte espaldarazo de Aptra, sobre todo en los premios periodísticos (políticos), con 4 estatuillas para Jorge Lanata. Era descontado que la ficción dominante iba a ser "Graduados" (7 premios, con el Oro), mientras el resto de los programas de Telefé no acaparó miradas. Por caso "El hombre de tu vida" y "La dueña" perdieron a manos de "En terapia", de Canal 7, emisora que recibió 4 Martín Fierro y fue el tercero más premiado. Cuarto fue América, con 3 y último Canal 9, con 2.

Los grandes ausentes estaban previstos: Marcelo Tinelli, que ganó por su programa "Showmatch", y Sebastián Ortega, productor de "Graduados", quien optó por recluirse. Ambos fueron mencionados, mucho más Ortega. En cambio sobre el regreso de Tinelli, su productor dijo que se estaban preparando para volver "con todo", pese a que el propio Tinelli había declarado, apenas la noche anterior, que estaba resolviendo qué haría y lo anunciaría en septiembre. Casualmente, mientras premiaban a Tinelli, Adrián Suar se ausentó de su palco y no pudo aplaudir, eufórico, como hizo con el resto de las figuras del canal.

La ceremonia comenzó pasadas las 21 pues se tardó en ubicar a los asistentes, sin contar los que deambulaban, desorientados, en círculos por los palcos. Los toques de distinción que aportaron la Camerata Bariloche (claro, esta vez no con un concerto barroco sino con la más humilde música del Martín Fierro) y el grupo de violoncellos con un compilado de canciones de la TV, como las de Mirtha Legrand, Susana Giménez, Carlitos Balá o Grande Pa, entre otros, se combinaron el lunes con los fans de "Violetta", dentro y fuera del teatro.

La joven Martina Stoessel (intérprete de Violetta) fue, justamente, la famosa más requerida. Debió fotografiarse con casi toda la platea, incluido Horacio Rodríguez Larreta, quien asistió al Colón con sus hijas para aprovechar la ocasión de verla (sus guardaespaldas de Disney suelen protegerla tanto que la han convertido en una celebridad más inaccesible que Madonna). A las puertas del Colón, la legión de chicas gritó más cuando vio a Violetta que a algún galán de moda estilo Luciano Castro o Joaquín Furriel.

El gran telón nuevo, obra de Guillermo Kuitka, enmarcó a Marley, sobrio en la conducción aunque con los furcios de siempre, que él mejor que nadie sabe resolver a base de más chistes y autoparodia. Si en fiestas anteriores se veía circular a los famosos por mesas, brindando y bromeando, en el Colón lo que se cruzaban eran las miradas y el lenguaje de señas para hablarse entre palco y palco. Por caso, Susana Giménez a Griselda Siciliani, quien mediante gestos le manifestó lo hermoso que era su vestido brilloso. Dicho sea de paso, muy similar al de la diva, pero en otro color (y otro talle).

Susana compartió palco con su hija Mercedes y su amiga Teté Coustarot y el modisto Laurencio Adot, y al lado se ubicaron Mirtha Legrand, Marcela Tinayre, Juana Viale, las hermanas Calabró y su madre Coca. El pater familiae Juan Carlos apareció para su homenaje, único momento de la noche en que se vio una ovación de pie. Calabró subió al escenario con dificultad y apoyado en sus dos hijas Iliana y Marina. Se lo vio frágil, dado que enfrenta diálisis tres veces por semana por una afección en los riñones. Pero ni la emoción ni la debilidad le impidieron pasarle una factura a Aptra por los "50 años de estar en sus hogares [del público]. Con este premio, hoy se hizo justicia".

Giménez fue de las primeras en subir al escenario aunque no para recibir premios, pues el año pasado para ella fue sabático. Acompañó a Marley quien la convocó para ayudarlo, aunque fue él quien debió soplarle qué decir. Susana dijo sentirse Eleonora Cassano pero pronto se quejó del calor, algo que los bailarines jamás confiesan padecer. "No vendría mal un poco de aire acondicionado", dijo, "pero entiendo, Pavarotti se hubiera enfurecido con aire porque le hace mal a la voz". Por fortuna no cantó, como sí hizo más tarde hizo el exaltado Mariano Iudica al recibir el premio por "Soñando por cantar". Uno podía imaginar, en ese instante, la angustiosa carrera hacia el control remoto que habría hecho un abonado a la temporada lírica, si por ventura quedaba alguno entre los espectadores de la transmisión.

Entre los primeros en ausentarse de la fiesta se contó Roberto Pettinato, quien llegó cuando el Colón aún estaba vacío, y al parecer se aburrió demasiado rápido, más allá de que debía irse a conducir "CQC" y a la mañana siguiente madrugaba para su programa de radio.

El Martín Fierro no fue apto para agnósticos por las múltiples menciones al Papa y a Dios. Para comenzar, estuvo el video con el agradecimiento de Francisco por el Martín Fierro al programa donde participó el año pasado, "Biblia y diálogo vigente". Se vivió un momento muy incómodo luego del largo agradecimiento del teólogo Marcelo Figueroa, quien prometió que daría paso a las palabras del rabino Abraham Scorka. Pero tanto habló Figueroa que cuando el rabino quiso tomar el micrófono, Marley arrancó con la próxima terna y las palabras de Scorka, quien insistía en hablar, no se oyeron. Le habían cortado el micrófono.

Hubo varios extras para llenar la capacidad de 3000 butacas del teatro, y en los palcos altos se advertía algo de prensa y gran cantidad de ignotos, que sin embargo fueron los que más contribuyeron a las ovaciones a Jorge Lanata, quien subió tres veces a recibir premios y sumó cuatro Martín FIerro, teniendo en cuenta el galardón a Fátima Florez por labor humorística. Luego de su agradecimiento irónico a la Presidente y funcionarios del Gobierno subió Paola Barrientos, a quien en todo momento se vio ofuscada por los premios a Lanata (algo que la televisación, en especial por sus palabras, dejó ambiguo). Lo mismo ocurrió con Nancy Duplaá ("Vamos a cambiar el clima", dijo luego de otro discurso de Lanata sobre el clima del país) y Pablo Echarri, quien no disimuló su cara larga. Otra perla: el Mejor Noticiero, rubro que siempre gana la emisora que televisa el Martín Fierro, fue para "Telenoche". En ese momento el equipo de "Telefé noticias" quedó perplejo y se hacían señas de "¿Qué pasó?" Daban por descontado que ganaban, igual que Cristina Pérez de Telefé, quien perdió a manos de Mónica Gutiérrez. El que ganó como columnista de Telefé noticias fue Reynaldo Sietecase, pero su rubro pasó inadvertido pues fue grabado a la tarde y emitido en un fugaz compilado sin brillo.

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