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Grave: inquietante advertencia sobre otro ataque a Bonfatti
El domicilio particular de Bonfatti, que fue baleado hace una semana, permanece con custodia permanente. Ayer, tras el mensaje amenazante, se reforzó la guardia.
"Ojo con Bonfatti y Viglione; se la van a poner en la autopista". El mensaje llegó el miércoles al celular de la jueza de turno María Luisa Pérez Vara, que investiga el ataque a balazos contra la casa del mandatario, y habría sido enviado presuntamente desde un celular localizado en la provincia de Córdoba, que fue desactivado de manera inmediata.
El contenido del texto -como ocurrió con la balacera del viernes pasado- denota un pormenorizado conocimiento de los movimientos cotidianos de Bonfatti. Sucede que esa vía, la autopista Rosario-Santa Fe, es utilizada a diario por el propio gobernador y muchos de sus funcionarios, que tienen domicilio en Rosario pero que se trasladan hacia la capital provincial, donde está la sede del Gobierno.
La advertencia hace referencia, además de Bonfatti, a la secretaria de Delitos Complejos, Ana Viglione, responsable de haber iniciado la investigación dentro de la Policía, que derivó en una causa por asociación ilícita, homicidios y narcotráfico, y la detención de media decena de efectivos presuntamente vinculados con el narcotráfico. De allí la sospecha de que, tanto el ataque contra Bonfatti como el mensaje a la jueza, podrían estar relacionados con el escándalo de los narcopolicías.
"No fue una amenaza directa al gobernador, sino más bien una advertencia de lo que podría llegar a ocurrir", subrayó la fiscal Nora Marull en declaraciones a radio santafesina La Ocho.
Tras recibir el mensaje, la Justicia notificó tanto a Bonfatti, como a Viglione y al Ministerio de Seguridad, para que se tomen las medidas de prevención pertinentes. Si bien se reforzó la custodia sobre el gobernador, el mandatario decidió no modificar su agenda. De hecho, se trasladó a Mar del Plata junto a varios de sus ministros para participar del coloquio de IDEA.
El viernes pasado, la vivienda particular del gobernador santafesino, ubicada en Darragueira y Gallo del barrio Alberdi, en la zona norte de Rosario, fue blanco de un ataque a balazos que, según los vecinos, fue perpetrado por cuatro hombres encapuchados que se movilizaban en dos motos.
Los peritajes arrojaron que en la fachada de la casa de dos plantas se detectaron al menos 14 disparos, tres de cuales ingresaron al interior, en momentos en que se encontraban presentes en la propiedad Bonfatti y su esposa, Silvia Tróccoli. Uno de los disparos, incluso, rozó al mandatario.
Horas después, la Policía detuvo a cuatro personas, tres de las cuales fueron puestas en libertad al día siguiente.
El único detenido que siguió vinculado a la investigación fue Lucas Sandoval, quien finalmente el miércoles fue desvinculado de la causa por la Justicia.
Una pericia balística sobre el arma encontrada en la casa del joven, que fue allanada el sábado pasado, determinó que no fue una de las pistolas que se utilizó para disparar contra el frente de la casa del gobernador.
Preocupante escenario en un país donde crecen los delitos vinculados con el narcotráfico.


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