10 de junio 2011 - 00:00

Grecia dispone duro ajuste. Ahora espera otro rescate

Yorgos Papandréu
Yorgos Papandréu
Atenas - El Gobierno griego aprobó ayer su nuevo plan de ajuste para 2012-2015, reclamado por los acreedores a cambio de mantener la ayuda financiera. El programa, endurecido por la presión de la Unión Europea y el FMI, ya fue avalado por el Consejo de ministros y luego será presentado al Parlamento, según indicó una fuente del Ministerio de Finanzas.

Las medidas fueron presentadas por el primer ministro griego, Yorgos Papandréu. El mandatario busca reducir la inmensa deuda pública, de cerca de 350.000 millones de euros, y sobre todo demostrar que su país hace los deberes necesarios para obtener un nuevo plan de ayuda de la UE y el FMI de hasta 100.000 millones de euros, con el cual volver a evitar la suspensión de pagos.

El jefe del foro de ministros de Finanzas de la eurozona, Jean-Claude Juncker, consideró ayer «evidente que habrá un segundo programa» de ayuda para Grecia. Según él, las negociaciones entre ministros comenzaron ya el miércoles por conferencia telefónica. Dicho plan de ayuda vendría tras un primero de 110.000 millones de euros concedido en 2010 por el Fondo Monetario y la UE para tres años.

Desacuerdo

Los europeos quieren que los bancos privados acreedores de Atenas contribuyan al nuevo plan de apoyo, pero no están de acuerdo sobre la forma que debe adoptar esa participación. Berlín quiere que esos acreedores, bancos y fondos de inversión, participen prorrogando siete años el vencimiento de los bonos griegos en su haber. El presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, dijo ayer en cambio que se opone categóricamente a toda forma de reestructuración de la deuda griega, incluyendo la opción que defiende Alemania, y más aún a una suspensión de pagos.

El BCE teme que la operación sea interpretada como un default y extienda el pánico a otros países de la eurozona como Portugal o incluso España. El FMI dijo que todas las partes implicadas en las negociaciones sobre el nuevo plan de ayuda internacional se oponen a una reestructuración.

En Atenas, el portavoz del Gobierno griego, Yorgos Petalotis, dijo el miércoles que confía en que el nuevo plan de rigor sea aprobado, en torno al 28 de junio. De ahí a mitad de julio deberán votarse leyes de aplicación, para recibir rápidamente el quinto tramo del préstamo de 110.000 millones de euros acordado el año pasado, a la espera del segundo plan de ayuda internacional.

El punto más espinoso del plan son las privatizaciones, que afectan a numerosos sectores, desde los transportes a la energía pasando por la banca, y que aportarían 50.000 millones de ingresos de aquí a 2015.

Los sindicatos convocaron a una huelga general el 15 de junio contra la «liquidación» del país, y desde finales de mayo una movilización popular sin precedentes protesta en la principal plaza de Atenas contra las medidas del Gobierno. Los sindicatos organizaron también ayer una huelga de 24 horas en las empresas que el Gobierno quiere privatizar, y convocaron a una marcha por la tarde en las grandes ciudades.

Según la prensa griega, el Gobierno habría arbitrado entre los detractores acentuando la presión fiscal sobre las clases medias, para no castigar demasiado los ingresos más bajos, y moderando la carga impositiva en los bienes inmobiliarios.

Agencia AFP

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