Gremios amenazan parar todo el transporte el lunes por Ganancias

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• LOS GREMIOS PULSEAN POR MEJORES CONDICIONES ANTE LOS CAMBIOS
El sindicalismo hará asambleas todo el día si la respuesta del Gobierno a la CGT no los satisface.

Los sindicatos del transporte anunciarán hoy la paralización total de los servicios el lunes si el Gobierno no dispone un alivio general en el Impuesto a las Ganancias para el sector. Se trata de una advertencia a la administración de Mauricio Macri para garantizar el cumplimiento de un compromiso oficial de eximir del tributo los pagos de viáticos y horas extras, como adelantó este diario. También forma parte de los tironeos internos en la CGT, que hoy se reunirá con el Ejecutivo, entre sectores de ingresos bajos, medios y altos que pujan por más concesiones en esa negociación.

La Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) dará a conocer este mediodía un cronograma de asambleas pautado para el lunes, que en los hechos implicará, de concretarse, la ausencia de servicios de colectivos, trenes, aeronáuticos y de camiones durante toda la jornada, le anticipó a este diario Omar Maturano, adjunto de la organización y jefe del sindicato de maquinistas ferroviarios, La Fraternidad.

"Vamos a hacer asambleas en los tres turnos. Se supone que va a ser imposible tomar un colectivo, un tren o subirse a un avión", admitió Maturano. El dirigente llevó esa posición ayer a una reunión del Consejo Directivo de la CGT en la que se discutió la postura de la central obrera en la instancia de negociación convocada para esta mañana por el Ejecutivo para debatir un nuevo proyecto de ley de Ganancias.

La reunión de hoy, prevista para las 11 en la Casa Rosada, será la primera -y más importante, según los funcionarios- que el Gobierno mantendrá en la búsqueda de consensos para reformular Ganancias, y que la semana que viene incluirá a gobernadores y legisladores. La expectativa es sobre el posible tratamiento, esa misma semana, de una iniciativa acordada y que pudiese regir desde 2017.

La CGT, por su parte, ayer trabajó en dos niveles. Por un lado, buscó internamente puntos de coincidencia mínimos para trasladar al debate con los funcionarios. El triunvirato que componen Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña sabe que debe equilibrar demandas disímiles de tres grandes grupos: los de sueldos más bajos, apenas alcanzados por Ganancias y que reclaman en particular una suba del mínimo no imponible (de modo de quedar exentos); los de ingresos superiores, que apuntan a una actualización con lógica inflacionaria en las escalas del tributo, y la CATT, que exige poner a salvo del impuesto los viáticos, las horas extra y los feriados por tratarse de ítems fundantes y omnipresentes en los salarios de toda la actividad.

Ese trabajo interno se desarrolló a nivel político y deberá ver frutos en la posición final expuesta hoy. En paralelo, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Carlos Sueiro (Aduana) encabezaron una mesa de perfil técnico con contadores de sindicatos para analizar, calculadora en mano, los impactos financieros de cada retoque en el mínimo no imponible, en las escalas y en las deducciones. En los últimos días esa mesa actuó en coordinación permanente con Alberto Abad, titular de la AFIP.

Los técnicos de la CGT explicaron que el Gobierno tenía como objetivo resignar entre 30 mil y 40 mil millones de pesos por los cambios en Ganancias, y que el proyecto del Frente Renovador elevaba ese costo a por lo menos 80 mil millones de pesos. En la cúpula de la central dijeron esperar para el encuentro de hoy en la Rosada un acuerdo intermedio entre ambas posiciones.

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