17 de junio 2010 - 00:00

Gualeguaychú levantó corte y espera gesto de Cristina y Mujica

Cerca de mil ambientalistas se sumieron anoche en un tenso debate que derivó en una ajustada votación a favor de liberar el paso a Uruguay.
Cerca de mil ambientalistas se sumieron anoche en un tenso debate que derivó en una ajustada votación a favor de liberar el paso a Uruguay.
Los vecinos de Gualeguay-chú resolvieron anoche, tras un fuerte debate, por 402 votos contra 315, levantar el corte de la ruta por 60 días y mantenerse en alerta a la vera del paso, concesión que ofrecieron como un gesto a los gobiernos de Cristina de Kirchner y de José Mujica para que activen el monitoreo conjunto dentro de Botnia.

Ayer, el presidente de Uruguay dejó entrever que aceptaría la conformación de una comisión mixta para controlar a la pastera, tal como dictaminó el tribunal internacional de La Haya.

La decisión se tomó en una extensa reunión de la que participaron casi mil vecinos, que se prolongó hasta cerca de la medianoche y en la que primó -tras un encarnizado debate y una ajustada votación seguida por un caótico recuento de votos- la moción del sector moderado de la Asamblea Ambiental, pese a la resistencia de otro grupo que votó por la continuidad de la medida de fuerza que se extendió por 48 meses y que más temprano habían movilizado peligrosamente voluntades para quebrar la línea conciliadora que finalmente terminó prevaleciendo.

La efectivización de la liberación simbólica del paso fronterizo (desde hace tiempo sortean la barrera unos 30 vehículos por día y otro tanto lo hace libremente los días de lluvia) se produciría en las próximas 72 horas, aunque la voluntad general era permanecer a la vera de la Ruta 136 sin cerrar el paso de vehículos hasta tanto se cumpla alguna de sus exigencias.

Al momento de votar hubo acuerdo mayoritario para negociar con el Gobierno, pero cuando se propuso levantar las manos para decidir si ese diálogo se encaraba desde afuera o desde arriba de la ruta, todo derivó en una gran confusión. Así, tras reeditar varias veces el procedimiento de votación, se impuso la moción de levantar el bloqueo.

El encarnizado debate tuvo momentos de choque entre los ambientalistas, especialmente cuando se intentó cerrar la lista de oradores (pasaron cerca de 30) para acelerar la votación.

«Aguantemos. Ya levantamos una vez el corte y miren lo que pasó: ¡Nada!», argumentaron en relación con la flexibilización ofrecida en mayo de 2006 por 90 días que buscaba frenar la construcción de Botnia.

Mensaje

«El Gobierno argentino nos miente y no podemos seguir confiando en sus argucias»
, se escuchó varias veces en la sala del Club Frigorífico, adonde llegaron habitantes de Gualeguaychú y de las vecinas Colón y Concordia.

Previo a la votación, los diferentes oradores coincidieron en que «el camino no es el control ni el monitoreo, el camino es que Botnia se vaya porque contamina. Estamos hartos de estar en la ruta, pero aguantemos una vuelta de rosca más». Y reclamaron a la Presidente -que siguió el debate por televisión desde la Casa Rosada junto al canciller Jorge Taiana- aplicar el Código Aduanero, no dragar el río Uruguay y probar que Botnia contamina. «Con todo eso, nosotros nos vamos de la ruta», desafió otro grupo y desató la euforia generalizada al son de «el pueblo unido jamás será vencido» o «ya lo ve, ya lo ve, es pa' Cristina que lo mira por tevé».

La descompresión fue fruto de una serie de gestiones que encaró el propio gobernador Sergio Urribarri y un grupo de vecinos afectados por el corte, encabezados por el hermano del ex intendente de Gualeguaychú, Emilio Martínez Garbino, que fue a la Justicia para exigir la liberación de la ruta. Esa causa derivó después en la avanzada del Gobierno nacional, que inició una querella penal y civil contra los líderes del piquete. Anoche, en Olivos celebraron como propio el triunfo sobre un conflicto plagado de contradicciones que arrancaron en 2006, cuando Néstor Kirchner se subió al escenario del corsódromo de la ciudad entrerriana para enaltecer a los piqueteros y, junto a su esposa y a todos los gobernadores, dijo que el corte era «una causa nacional». El mismo Gobierno que festejó la liberación del paso es el mismo que tuvo que remitirse a lo que decidan los jueces, sin animarse a ejercer la más mínima exhibición de fuerza para simplemente hacer cumplir la ley.

El fallo de la Corte Internacional de La Haya expresa que «la obligación de cooperar (que tienen entre sí el Uruguay y la Argentina) trae aparejado el monitoreo continuo de un establecimiento industrial, como la planta Orion (Botnia)».

Sobre la base de ello, Cristina de Kirchner y Mujica acordaron el pasado 2 de junio el cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional. Sin embargo, Uruguay condicionó la conformación de esa comisión de monitoreo al fin del bloqueo en el paso a Fray Bentos.

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