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Hay 20 clausuras por fin de semana en Capital Federal
Las irregularidades en los boliches no son ninguna novedad, el asesinato, el último fin de semana, de un joven en la localidad de Berisso parece no sorprender: el control en los boliches falla en todo el país. En la Ciudad de Buenos Aires se vive una situación similar; la Agencia Gubernamental de Control Porteño realiza operativos de nocturnidad de jueves a domingos. Se inspecciona un promedio de 180 locales por fin de semana y se clausuran entre 15 y 20 lugares aproximadamente.
Pero lo que más llama la atención es la frecuencia con la que se violan las clausuras.
«Un boliche reconocido de la zona de Palermo, y con gran concurrencia, no respetó la clausura más de 10 veces, volvió a abrir sus puertas y hoy sigue funcionando», aseguró Eduardo Hulton, de la Agencia Gubernamental de Control. «No están habilitados como locales bailables, sino como bares», indicó Hulton. Es que la diferencia monetaria es más que abismal. «Es mucho más fácil y barato pagar la multa una y otra vez que habilitarlo como boliche», sostuvo.
Aunque el Gobierno de la Ciudad no cobra por habilitación, se requiere el servicio de profesionales que diagramen los planos, que suelen ser de precios elevados, sumado a los diferentes impuestos. Los barrios señalados como los más usuales en este aspecto son Caballito y Palermo, donde asiste gran parte de la juventud porteña.
Desde la Agencia de Control aseguran que «es imposible controlar todo» y agregan: «Nos encargamos de poner la faja y pedir que se cumpla la ley, pero lo que se hace después nos excede totalmente». Declaraciones similares a las expresadas por Fabiana Fiszbin, ex subsecretaria de Control y Gestión del Gobierno Porteño, juzgada actualmente por presunto incumplimiento de funciones, cuando ocurrió la tragedia de Cromañón, quien dijo que «se hizo lo que se pudo con los presupuestos que se tenían», en referencia a 2004.
Los motivos principales de clausura en los boliches se repiten: salidas de emergencias obstruidas, exceso en capacidad, cablero eléctrico expuesto, falta de matafuegos y la presencia de material inflamable, relevan desde la agencia gubernamental.


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