"Hay señales claras de que hay que hacer correcciones"

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• Lo dijo Daniel Artana.
• «Se debe crecer a un ritmo que no genere desequilibrios», sostuvo

«La Argentina lidera la lista de países que pusieron más licencias no automáticas», sostuvo Daniel Artana, economista jefe de la fundación FIEL. En ese sentido, calificó el acuerdo alcanzado ayer con Brasil como un retroceso: «Es lo que ya había prometido la Argentina en una anterior oportunidad y que como incumplió, ahora lo hace incurriendo en un costo permanente», que es la demora en 10 días para que ingresen los vehículos a Brasil.

En la entrevista con este diario, Artana recomendó que sería mejor crecer a un ritmo un poco menor. «Hablo de pasar de una expansión del PBI del 7,5% anual a un 6%», señaló, «para que la economía crezca a un ritmo que no genere desequilibrios».

Periodista: ¿Qué opina del acuerdo con Brasil?

Daniel Artana:
Es un retroceso. Según lo que trascendió, la Argentina se comprometió a dar la autorización a los productos brasileños que tienen licencias no automáticas para que ingresen dentro del plazo de 60 días, que es lo que ya había prometido en una anterior oportunidad y que no cumplió. Entonces, ahora vuelve a decir lo mismo, pero en cambio como incumplió la vez anterior, ahora lo hace incurriendo en un costo permanente, que es que Brasil va a permitir la importación de autos producidos, pero en 10 días, que para la industria automotriz es mucho, cuando antes entraban de manera automática.

P.: ¿Estas medidas tienen coherencia con el proteccionismo tras la crisis internacional?

D.A.:
En realidad, hubo mucho menos proteccionismo en el mundo de lo que se esperaba. No es casual que la Argentina lidere la lista de países que pusieron más licencias no automáticas. En esta oportunidad, se aprendió de la lección de la década del 30, de que si cada país se mira el ombligo, se terminan sufriendo costos enormes. Quizás esta vez ayudó que la recesión fue menor. Pero no es cierto que en la Argentina se aplicaran medidas proteccionistas por la crisis. De hecho, en el país se agravaron justo cuando la economía vuela. Es un criterio del siglo XIX, de intentar cuidar los dólares porque con eso se sienten más seguros. Se trata de poner el carro delante de los caballos.

P.: ¿Qué medidas habría que implementar?

D.A.:
Habría que poner en práctica políticas económicas para que la economía crezca a un ritmo que no genere desequilibrios. En ese sentido, hablo de pasar de una expansión del PBI del 7,5% anual a un 6%.

P.: Algunos podrían acusarlo de enfriar la economía.

D.A.:
No se habla de un ajuste, sino de imitar lo que hacen los países vecinos, que es que la economía crezca, pero no de una manera desenfrenada, como ocurre en la Argentina.

P.: ¿Cómo ve la economía poselecciones?

D.A.:
Hay claras señales de que hay que tomar algunas correcciones. Si se mira lo que fue el discurso del Gobierno desde 2003, de los superávits gemelos y de un tipo de cambio devaluado, ya no queda nada. Tienen que mejorar los números fiscales y bajar la inflación para que el aumento de los costos en dólares, por ejemplo en el costo laboral, deje de comerse la competitividad. Hoy sin la ayuda del Banco Central se tendría déficit fiscal; la cuenta corriente está casi en 0; y el aumento de los costos en dólares pone en peligro algunos sectores, por lo que no se vuelve sostenible. Si se sigue así, habría que dejar deslizar el tipo de cambio nominal o hacer disminuir las demandas salariales para que sean acordes con la inflación que perciben los sindicatos. Ni siquiera estoy diciendo mi opinión sobre qué habría que hacer, sino tomando el discurso del Gobierno.

P.: Cuando habla de demandas salariales e inflación, ¿se refiere a un pacto social?

D.A.:
No me parecen muy eficaces, pero de ponerlos en práctica, tienen que ser consistentes con la política económica. Pueden ayudar a que las expectativas converjan más rápido hacia el sendero deseado, pero sin políticas consistentes, es como poner el carro delante del caballo.

Entrevista de María Iglesia

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