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Historias norteñas en la Ruta del Adobe
Entre la gran variedad de aventuras que pueden emprenderse en el noroeste argentino, en Catamarca se destaca un circuito que es cada vez más explorado y ofrece una gran cuota de belleza y material cultural para disfrutar. Se trata de la llamada Ruta del Adobe, que contiene un conjunto de ruinas de viviendas y templos de adobe que se distribuyen en siete paradas, entre las localidades de Tinogasta y Fiambalá, a lo largo de unos 50 kilómetros sobre la Ruta Nacional 60.
El oratorio de los Orquera y El Puesto, consagrado a la Virgen del Rosario.
La geografía agreste, el clima muy seco y la alta amplitud térmica son características de esta región, donde nunca fue fácil vivir. El adobe fue de este modo un aliado para el hombre, ya que durante el día aísla del intenso calor y luego conserva la temperatura para tolerar las frías noches. De hecho, esta mezcla es superior a buena parte de los materiales de construcción actuales, que transmiten casi instantáneamente la temperatura exterior a los ambientes internos. El adobe es además reciclable y no fomenta la deforestación.
EL CIRCUITO
El derrotero catamarqueño por la historia del adobe puede desarrollarse en auto, a caballo, en bicicleta e incluso caminando en algunos tramos. Tiene inicio en Tinogasta, ciudad capital del departamento homónimo. Allí se encuentra el hostal de adobe Casagrande, en la calle Moreno, a metros de la plaza principal. A partir de esta primera aproximación se inicia la ruta, que también es accesible por medio de excursiones que parten de Tinogasta o de la ciudad de Catamarca.
VIRGEN DEL ROSARIO
La Ruta del Adobe lleva luego por El Puesto, Santa Rosa, Anillaco, Saujil, Copacabana, Tatón, Londres, Belén y Fiambalá. Además de la Casagrande, en Tinogasta se encuentra el Centro Cultural; luego, avanzando en el recorrido se llega al Oratorio de los Orquera, en El Puesto, consagrado a la Virgen del Rosario, que data el siglo XVIII. Se destacan las vigas de algarrobo que sostienen la nave, y el campanario. A cinco kilómetros se accede a La Falda y a la iglesia de Andacollo, del siglo XIX, que une al adobe con molduras de cemento y cal.
Una vez en Anillaco (ciudad homónima de la riojana), se conocen la iglesia Nuestra Señora del Rosario, del siglo XVIII, con muros de un metro de ancho, techo de caña y barro y piso de tierra; el Mayorazgo, un edificio de 1700 donde funciona el Museo Histórico Provincial, y las Ruinas de Watungasta, antiguo asentamiento indígena de fines de 1700 a orillas del río Troya, que habría estado habitado desde el siglo VI.
En Fiambalá se encuentra la iglesia de San Pedro, de 1770, de características coloniales y declarada Monumento Histórico Nacional. A 1.000 metros de distancia se ubica la Comandancia de Armas, de mediados de 1700, construida por el militar español Domingo Carrizo.


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