Al menos 30 heridos -26 manifestantes y cuatro policías- fue el resultado de los enfrentamientos de ayer a la tarde, según las autoridades locales. La tensión continuaba en torno a la sede del Gobierno local y toda la zona adyacente (los barrios conocidos como Central y Admiralty), donde desde la noche del viernes se mantiene una protesta que fue ganando en intensidad según aumentaba la acción de los policías.
La carga de ayer a la tarde de los agentes antidisturbios con porras y gases lacrimógenos generó momentos de caos, y muchos manifestantes comenzaron a huir, aunque luego retornaron a la zona. Otros ciudadanos se unieron a la protesta tras la carga policial.
Coreando consignas como "Queremos democracia real" o "Vergüenza" por la actuación policial, los manifestantes, muchos de ellos equipados con lentes de protección y paraguas, aseguraban estar dispuestos a acampar en la zona.
Las autoridades hicieron varios llamamientos a la población para que vuelva a sus casas y ponga fin a la concentración "ilegal", e incluso el jefe ejecutivo de la ciudad, Cy Leung, instó, en una rueda de prensa antes de la acción de los agentes antidisturbios, a que los manifestantes depusieran su actitud.
Las autoridades detuvieron desde la noche del viernes a un total de 78 personas, de entre 16 y 58 años, aunque la mayoría fueron puestos en libertad.
Occupy Central es un movimiento de desobediencia civil creado en enero de 2013 cuyo objetivo es paralizar la actividad en el Distrito Central, el corazón financiero y comercial de la ciudad, si el Gobierno local y el de Pekín no llegan a un acuerdo para la instauración del sufragio universal sin restricciones en Hong Kong para los próximos comicios de 2017.
El objetivo del movimiento es bloquear las rutas y paralizar el funcionamiento diario en el distrito financiero haciendo un llamamiento a miles de manifestantes para que hagan una sentada indefinida en sus calles.
En junio pasado, Occupy Central organizó una consulta popular no oficial en la que unas 800.000 personas respaldaron la implantación del sufragio universal sin restricciones en Hong Kong. El Gobierno de la ciudad y el Ejecutivo de China no reconocieron esa consulta. Finalmente, el pasado 31 de agosto, las autoridades de Pekín anunciaron su decisión de no permitir una elección abierta del próximo gobernante de Hong Kong en los comicios de 2017.
Según la decisión del Gobierno chino, esa elección será por sufragio universal, pero entre dos o tres candidatos que necesitarán el respaldo previo de un comité consultivo. Esa decisión causó un fuerte desencanto en Hong Kong, donde muchos consideran que las autoridades habían prometido el sufragio universal para 2017, lo que acabó generando esta nueva oleada de protestas en la antigua colonia británica, que volvió al control chino en 1997.
| Agencias EFE, Reuters y AFP |

