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Hungría embiste contra el FMI: ¿un nuevo default?
El primer ministro Viktor Orban habló ayer sobre la situación en su país. «Reaccionan como reaccionan», dijo sobre los mercados.
El FMI y la UE acordaron un préstamo de 20.000 millones de euros a Hungría en octubre de 2008 para evitar la quiebra del país. El préstamo, que debía expirar en marzo de 2010, fue extendido hasta octubre próximo, aunque los giros del mismo quedaron por el momento suspendidos ante la falta de acuerdo sobre las medidas a adoptar. El FMI y la UE exigían más recortes a Budapest, que se negó y anunció en cambio un impuesto bancario.
Las recientes misiones del FMI y la UE que visitaron Hungría entre el 6 y el 17 de julio comprobaron que el Gobierno conservador húngaro no había efectuado estudios de factibilidad en cuanto a los efectos de una posible tasa adicional sobre los bancos que debería aportar hasta 650 millones de euros anuales.
Además, las cifras del presupuesto previsional para 2011 son muy vagas, según ambas instituciones. Precisamente el sábado pasado se suspendió la revisión del acuerdo con el FMI y la UE de 2008. «Nuestro acuerdo no dice nada de cómo tenemos que conseguir este objetivo (de déficit fiscal). Es nuestra responsabilidad nacional exclusiva, la elección y el calendario de las herramientas», dijo Orban.
Por su parte el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) advirtió ayer el riesgo de contagio por las turbulencias en los mercados de Hungría ante la presunta resistencia de Budapest a tomar más medidas de austeridad.
Ayer los mercados estaban más calmados pero el Gobierno recortó en 10.000 millones de florines la oferta de la subasta de letras a tres meses de los 45.000 millones originales y el rendimiento de la operación subió al 5,47% del 5,28% de una semana atrás, algo que los analistas consideran como otra muestra de la incertidumbre que rodea a las finanzas húngaras. Peter Attard Montalto de Nomura señaló que «el recorte en la ratio de cobertura de 1,5 vez muestra el nivel de incertidumbre y prudencia que se encuentra bajo la superficie en este momento tras los acontecimientos del fin de semana».
«El caso de Hungría conlleva un riesgo de contagio a otros países de Europa del Este, pero pueden protegerse de esto en la medida en que continúen sus reformas y reestructuraciones», dijo el presidente del BERD, Thomas Mirow, en una entrevista con el diario alemán Handelsblatt. «Creo que el Gobierno húngaro acordará una solución con el FMI en las próximas semanas», dijo.
Agencias Reuters, DPA, EFE y AFP

