25 de julio 2017 - 00:00

Impone Maduro un férreo sistema electrónico de control para forzar votos

El “Carnet de la Patria” fue entregado a más de 14 millones de venezolanos receptores de ayuda del Estado. El domingo, en la votación para la Asamblea Constituyente, se revisará su asistencia.

BOICOT. Varios centros de votación fueron empapelados ayer por militantes de la oposición venezolana con mensajes contrarios a la realización el domingo de la elección para la Asamblea Constituyente chavista.
BOICOT. Varios centros de votación fueron empapelados ayer por militantes de la oposición venezolana con mensajes contrarios a la realización el domingo de la elección para la Asamblea Constituyente chavista.
Caracas - Este domingo, cuando se celebre la cuestionada elección de convencionales para la reforma constitucional que impulsa Nicolás Maduro, el Gobierno de Venezuela contará con un arma formidable para forzar un nivel de participación que su baja ponderación en las encuestas le impediría lograr. Se trata de una plataforma tecnológica implementada en febrero último, que permitirá constatar la concurrencia o no de más de 14 millones de receptores de asistencia social.

El llamado "Carnet de la Patria" nació de una iniciativa para censar en toda Venezuela los pedidos y otorgamientos de ayuda social. El mismo cuenta en el reverso con un código QR (código de respuesta rápida, según sus iniciales en inglés) que permitirá saber en tiempo real quiénes de esos beneficiarios acuden al llamado del chavismo.

El propio presidente dijo el domingo, en su programa semanal de televisión, que todos los centros de votación van a contar con un módulo activador de la nueva tarjeta para registrar a los votantes. Votarán con sus documentos habituales y luego se les pedirá que dejen constancia de su concurrencia pasando el carnet por un lector. La idea, reconoce el Gobierno, es "controlar la votación en caliente".

"Yo te pido a ti, compatriota, que tienes el Carnet de la Patria, dar un paso al frente. Venezuela necesita de ti y yo necesito que todos los carnetizados del sistema nuevo del Carnet de la Patria salgamos a decir presente en la Asamblea Nacional Constituyente", dijo.

No será ésta la primera vez que el chavismo use información personal de ciudadanos con fines políticos.

Hace poco, amenazó con despedir a los empleados públicos que firmaran los pedidos de la oposición de un referendo revocatorio del mandato de Maduro.

Más atrás, en 2004, los signatarios de un pedido similar contra Hugo Chávez denunciaron diversas persecuciones por parte del Estado. Se trató de la "lista Tascón", por haber sido subida a internet por el diputado chavista Luis Tascón.

Los más de 14 millones de "carnetizados" fueron censados en toda Venezuela, que debieron dejar constancia de sus datos personales y de sus necesidades de ayuda del Estado. El propio mandatario se ufanó de que la herramienta le permitía saber cuántas personas había en una sala e incluso quiénes estaban embarazadas.

La oposición no participará de la votación del domingo, que de hecho pretende boicotear. Reprocha que la misma reserve a movimientos sociales chavistas una parte de las bancas en juego, limitando el tradicional voto territorial y quebrando el principio "un ciudadano, un voto". A eso se suma ahora la polémica sobre el uso del Carnet de la Patria, que para la oposición no es otra cosa que un modo de chantajear a los votantes necesitados de asistencia.

La plataforma fue puesta a prueba hace una semana en un simulacro oficialista del Gobierno para medir su capacidad de movilización, en una jornada en la que se vieron dos largas filas: la primera para votar; y la segunda, la que hacían los electores luego de haber sufragado para pasar el carné frente al software que lee la tarjeta y registra su participación.

En paralelo, la antichavista Mesa de la Unidad Democrática (MUD) realizó una consulta no vinculante en la que dijo haber obtenido más de 7,5 millones de votos contra la reforma.

Uno de los operadores del sistema del Carnet de la Patria, que no quiso identificarse, aseguró que esa tecnología permite que, una vez chequeada, la persona quede registrada en una base de datos y se pueda saber "quién no pudo movilizarse".

"Sí, podemos", dijo el operario en pleno simulacro de la plataforma mientras pasaba decenas de tarjetas frente al lector, para responder a la pregunta sobre si podrían saber quiénes no se habían movilizado para ese ensayo de votación.

El Movimiento Somos Venezuela, una organización de simpatizantes chavistas, verificó durante seis meses las necesidades económicas directamente en los domicilios de los solicitantes. En tanto, la atención a los requirimientos dependió de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un sistema que entrega bolsas de alimentos a muy bajos precios a las familias de bajos recursos.

El banco de información que dispone hoy el chavismo le permite saber que, de más de 14 millones de personas registradas, 57% son mujeres, 32% tienen entre 15 y 35 años, 34% de 35 a 55 años y 33% más de 55 años. Además, que el 98% está alfabetizado.

El 91% de los registrados tiene acceso a los CLAP y el 34% percibe un ingreso menor al salario mínimo, de acuerdo con los datos divulgados por el propio Gobierno.

Agencia EFE

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